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Tenemos una explicación pero quizá
no le guste. Se refiere al origen de esa
marca. Apareció en el siglo XV, en
las montañas de Transilvania, y reaparece
en todas las leyendas de la Europa del este.
Es la marca de los STRIGOI, los hijos del
Dragón...
Quienes se leyeron la primera parte de
la historia, Yo
soy legión, se preguntarán
qué tienen que ver la leyendas medievales
europeas con el asesinato de un rico industrial
londinense, en plena Segunda Guerra Mundial
–una de las excusas argumentales de
la narración- y un proyecto secreto
del tercer Reich. Pues, aunque no lo parezca,
dichas leyendas y los personajes reales
que las protagonizaron están directamente
relacionados con el mentado proyecto y con
el centro de todo, la misteriosa y arcana
niña rumana Ana Anslea.
Su sangre, capaz de controlar mentalmente
a todo aquel que entra en contacto con ella,
la convierte en el arma definitiva para
un régimen en busca del poder absoluto
como lo era el liderado por el Hitler.
No obstante en esta oscura historia, hay
otros poderes que pugnan por ganar la partida,
algunos dispuestos a utilizar el potencial
de Anslea en beneficio propio,
opción defendida por Rudolf Heyzig,
mando encargado del proyecto y tan deseoso
del alcanzar un poder incontestable como
lo son sus superiores directos.
Frente a él, no sólo se
encuentran los servicios secretos aliados,
los cuales ya han enviado a un comando para
acabar con su vida, sino altos cargos del
régimen alemán, simbolizados
en el almirante Canaris, los cuales
buscan una salvación honrosa de su
país antes de que sea demasiado tarde.
Y mientras esto sucede, un legado del
pasado trata de ocupar su lugar en la historia
contemporánea, utilizando a cuantos
se cruzan en su camino para lograrlo.
"Seguramente le interesará
saber que Victor Douglas Thorpe compartía
las mismas iniciales que el primero de los
Strogoi", le dirá un miembro
del servicio secreto a Stanley Pilgrim,
investigador al cargo del asesinato de Thorpe.
Un dato que no significaría mucho
en otro contexto pero que en esta historia,
muy bien narrada por Fabien Nury
y mejor dibujada por John Cassaday
lo es todo.
Al llegar a la última página,
conocemos los protagonistas, el tablero
de juego pero nos queda saber cuál
será el próximo movimiento.
Sólo queda esperar al tercer tomo
y mientras disfrutamos con esta segunda
parte de Yo soy
legión, magníficamente
presentada por Norma Editorial.
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