Siguiendo
la estela de Miller y Mazzuchelli,
Loeb y Sale
nos muestran una nueva etapa dentro de los
orígenes del hombre murciélago
que alcanza a ser una de las mejores historias
de este personaje.
Pese al pequeño descalabro que
supuso el Año
II (inevitable secuela del exitoso
Año I de
Miller y Mazuchelli),
los autores afrontan una difícil
tarea al realizar esta obra, pues iba a
ser víctima irremediable de comparación.
A pesar de ello nos encontramos con una
buena historia, bien narrada en todos sus
aspectos y con el aliciente de ver a un
Tim Sale en su plenitud
gráfica. Los lápices de éste
están muy bien acabados (lo podemos
verificar en algunas páginas que
se han mantenido a lapicero) y utiliza las
viñetas a su antojo, insertando páginas
de una viñeta y un repertorio de
narrativa espectacular, dotando a la historia
de una velocidad digna de la mejor película
de acción y ayudando al lector a
llevar el ritmo adecuado en su lectura.
Y es gracias a esto y al magnífico
guión de Loeb que
consiguen meternos de lleno en Gotham, todos
los aspectos góticos están
perfectamente reflejados en los escenarios
en que se lleva a cabo la acción,
los altos edificios afilados como agujas,
los callejones oscuros y las mansiones ricas
en detalles son el fondo de todas y cada
una de lo escenarios que se dan en el argumento
principal. Las casas bajas, sirven como
escenario a las vidas individuales de la
gente honrada que apenas vive con su sueldo,
y que son las protagonistas de las pequeñas
historias paralelas que están presentes,
pues los personajes que los autores nos
presentan son gente con familia y una vida
fuera de su trabajo, aunque poco a poco
no sea posible diferenciar una cosa de la
otra.
La traición, la lucha por el poder
y los esfuerzos de tres personas honestas
por luchar contra la corrupción que
se les viene encima, forman el eje central
del libro. La pequeña vida que tienen,
con sus secretos y sus problemas son lo
que le dan un toque de credibilidad que
te hacen pensar que esto podría llegar
a suceder realmente, pues no se enfrentan
a un enemigo superpoderoso, si no a un asesino
en serie que mata a mafiosos.
Así nos encontramos con una pequeña
guerra en la ciudad que protege Batman:
Por un lado las mafias entre ellas luchando
por el poder; por otro tenemos a ‘festivo’,
el asesino en serie; y por último
a Batman, Jim Gordon y
el fiscal Harvey Dent intentando
que la ciudad no se convierta en un campo
de batalla.
La lucha es dura, ¿cómo
puedes pretender que la policía esté
interesada en luchar con un asesino que
les hace un favor? ¿Cómo puede
un fiscal que ve como los mafiosos son intocables
juzgar a un asesino que aplica mejor justicia
que ellos? Los personajes van evolucionando
hacia un rincón muy oscuro de su
mente, ése en el que no puedes luchar
por una ley injusta que es totalmente insuficiente
para contener a los delincuentes y hasta
el más atroz de los crímenes
hace parecer bueno al criminal.
Y por no engañar a nadie y no se
me tache de mentiroso, añadiré
que los supercriminales sí aparecen
por las páginas ¡¡Y de
que manera!! A pesar de no formar parte
del enigma de festivo, las mafias todopoderosas
no dudarán en liberar de Arkham a
los peores villanos para contener y distraer
la atención de Batman.
Este libro, que en un principio fue creado
como una maxiserie de 13 números,
ha sido editado en España por Norma
en un único tomo de una muy buena
calidad, y no merece menos. Hacía
muchos años que no disfrutábamos
de una buena historia del hombre murciélago
y es un regalo para los ojos. Tuvo una secuela
de igual calidad en Dark
Victory, que ya comentaré
en otra ocasión.
En resumen, es una obra completa con un
gran desenlace y que merece un buen lugar
en nuestra comiteca.
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