Tras
el encuentro final con El Kurgan,
poco podía pensar Connor MacLeod,
del clan MacLeod que su vida volvería
a padecer los embates del pasado. Bien es
cierto que para un ser nacido en 1518, pasado,
presente y futuro están separados
por una fina línea que fácilmente
se puede romper.
Aún así, la llamada de Tasya
le hizo recordar un época pasada
y tiempo atrás olvidada. Cuando ambos
se encuentran, los sucesos se precipitan
de manera inesperada, trasládanos
hasta sucesos tan dramáticos como
la explosión en la central nuclear
de Chernobil en plena Unión de Repúblicas
Socialistas Soviéticas. Sólo
queda descubrir quién se esconde
detrás y poner fin a sus desmanes...
Al final, sólo puede quedar uno.
Cuando se cumplen 20 años del estreno
de Highlander
–Los inmortales,
en nuestro país- la editorial
Dynamite Entertaiment presenta
el prólogo de una serie gráfica
basada en los personajes creados por Gregory
Widen para la gran pantalla.
La historia comienza unos meses después
de los acontecimientos narrados en la película
del director Russell Mulcahy
y nos lleva hasta otra parte del pasado
de un personaje como Connor MacLeod,
el guerrero escocés, muerto y devuelto
a la vida, para luego ser entrenado por
Juan Sánchez Villa-Lobos
Ramírez (Sean Connery
en la versión fílmica).
Los responsables de las nuevas aventuras
de MacLeod son Brandon
Jerwa y Michael Avon Oeming,
mientras que el apartado gráfico
recae en manos de Lee Moder.
El resultado nos devuelve a uno de los
personajes más carismáticos
creados para la gran pantalla –con
el rostro del francés Christopher
Lambert- introduciéndolo
de lleno en el noveno arte.
Al final, las espadas están en alto,
a la espera de que MacLeod y Tasya
se reencuentren con los fantasmas del pasado.
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