Las
cosas están chungas para Milagros
Villalobos, más conocida como
Mila. Antes de ayer trabajaba es
una próspera e importante empresa...
"una de esas que tiene presupuesto
para bolis buenos" y hoy está
sumergida en una pesadilla que le lleva
a enfrentarse ¿a los 101 dálmatas?
Bueno, a los dálmatas y a sus compañeros
de trabajo, ahora convertidos en hambrientos
¿zombis? "Y si no lo son,
seguro que se les parecen mucho... o a alguien
se le fue la mano con el brebaje que prepararon
para la última fiesta". Tras
solventar la situación gracias a
su espíritu decidido y armamento
pesado, todo se llenó de "unos
colorines muy chulos, muy guay".
Cuando la intrépida Mila
despertó, la ciudad "se
había convertido en un video clip
gigante tipo “Thriller” de Michael
Jackson, pero sin bailar". Ante
tal desaguisado, Mila decidió
dejar a un lado su antiguo trabajo por otro
mucho más lucrativo y rentable, cazadora
de zombis en una ciudad llena de zombis.
Cierto es que los mencionados zombis nos
recuerdan mucho, pero mucho, mucho a los
personajes de cierto universo... ¿Cómo
se llamaba la editorial? ¿Atlas?
No. ¿Timely Comics? Tampoco…
Bueno, seguro que me acuerdo tarde o temprano.
Da igual, el caso es que son zombis y nadie
mejor que ella para enfrentarse a ellos.
Poco importa que sean verdes y grandes,
rojos y azules, con telarañas, escudos
o palitos que lanzan contra sus adversarios.
La heroína se enfrentará a
ellos con la misma decisión que una
Juana de Arco cualquiera. Lo malo es que
siempre hay un aguafiestas dispuesto a terminar
con la diversión de una. Aunque,
lo bueno de los zombis es que se reproducen
mucho y en muy poco tiempo. "Sólo
hay una cosa mejor que matar un zombi...matar
montones de zombis".
Si a estas alturas de la lectura no tienen
ni idea de lo que les hablo les diré
que Residente Vil
es la interpretación del genial Enrique
V. Vegas del universo del videojuego
Resident Evil
y de sus adaptaciones cinematográficas.
Cierto es que el escritor y dibujante
añade elementos externos a la historia
conocida, tales como ciertos cánidos
y una de las historias gráficas protagonizadas
por zombis más vendidas en el mercado
americano durante el año 2006.
La combinación, como ya ocurriera
con otras obras suyas, continúa siendo
disparatada, divertida y genial en las dosis
justas y necesarias para gastarse el dinero
en comprarla y leerla, varias veces, que
con una no te quedas con todos los detalles.
Y tras Residente
Vil le tocará el turno a
Los cabezones del Caribe mientras
Jack Sparrow se da un garbeo por
las tripas de cierto monstruo marino.
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