...Yo soy Angus Von Ehrensson, descendiente
directo del rey Ehren Heldentodsson. Vosotros
corrompisteis los símbolos de mi
pueblo.
Tomasteis las runas de Odín y las
convertisteis en la representación
del horror y la muerte. Usurpasteis un
legado de honor y lo transformasteis en
una excusa para el genocidio...
Así termina una de las aventuras
gráficas recogidas en La
doncella y los lobos, número
recopilatorio donde se recogen varias historias
cortas basadas en el universo de Los
Reyes Elfos. Con dicho nombre y a
tenor de las frases que abren esta columna,
no debería extrañarles si
les dijera que dicha historia es obra de
un nórdico o un ciudadano de la Alemania
unida.
No obstante, y por extraño que
pueda parecer –sobre todo viniendo
de un país como España- los
Reyes Elfos es una creación
de Víctor Santos,
dibujante y guionista valenciano para más
señas.
Todo comenzó hace ya unos cuantos
años, cuando el mentado autor se
le ocurrió comenzar su carrera dentro
del mundo del Noveno arte. Sus primeros
trabajos fueron en fanzines y periódicos
locales hasta que decidió organizar
el colectivo 7 Monos, junto
con otros siete jóvenes autores españoles.
En esto Santos también
es extraño, dado que está
claro que él si cree en el dicho
la unión hace la fuerza.
Su debut en el dicho sello, fue con la
obra Gaijin,
una historia en la que parodiaba -y homenajeaba-
a las películas de cine de acción
de Hong-Kong.
Tras aquello, Santos
comenzó la publicación de
la saga Los Reyes
Elfos, la cual se ha convertido en
todo un referente dentro del mundo de la
fantasía épica de nuestro
país.
Los Reyes Elfos
bebe directamente en la mitología
nórdica más clásica,
tomando como referente al personaje de Ehren,
un guerrero elfo errante. La historia comienza
en los llamados reinos de antaño,
hogar de aguerridos vikingos y dioses nórdicos.
A su lado se encuentran los ejércitos
de los seres humanos, los cuales han controlado
las fronteras europeas, en un delicado equilibrio
con los seres mitológicos.
Un día, las pueblos de los seres
errantes de Faire, elfos y enanos, llegaron
desde las tierras del norte. Todos reclamaron
su trozo en mundo, comenzando unas hostilidades
que duraron más de un siglo.
Ciento cincuenta años más
tarde, hombres y elfos acordaron una solución
para el conflicto étnico, señalando
unas nuevas fronteras para un nuevo mundo.
Además de Ehren, el guerrero
sobre el que gira la historia, conoceremos
a su padre el rey Heldentod, rey
de Alfheim, señor de los antiguos
ejércitos de Faerie y enfrentado
con sus hijo de hace décadas. El
príncipe exiliado contará
con la ayuda de Skoll, su maestro
de esgrima; Laginlelf, un viejo
amigo y Dreide una ruda y dispuesta
guerrera irlandesa que ayudará a
Ehren en sus aventuras.
Los dos primeros números fueron
publicados durante el año 2000 ganándose
el favor del público por la calidad
de su narración y por su estilo gráfico,
mezcla de influencias como Lone
Wolf & Cub del maestro
Kazuo Koike, Frank Miller,
los dibujos animados de Bruce Timm
y las epopeyas de Akira
Kurosawa, tal y como señala
Ángel Cuenca en
la revista Nexus.
Tras aquello, Santos continúo
la historia publicando
La doncella y los lobos (7 monos,
2001) un número único en el
que se aportaban nuevos detalles de los
personajes de Los
Reyes Elfos. En dicho número
se incluye la historia El
legado sangriento, de la cual están
sacadas las primeras frases de la columna.
Se trata de un salto en el tiempo, relacionado
la antigüedad con los sucesos acontecidos
durante la Segunda Guerra Mundial en medio
de la locura nazi.
También podemos encontrar una de
las historias más bonitas de cuantas
se han escrito dentro de la mitología
de Los Reyes Elfos.
Se trata de Elfos sobre el tejado y desarrollada
en el Londres actual. En ella, Santos
relaciona el mito de los cuervos de Hugin
y Munin, uno de los más
recordados en el folklore nórdico
con Ehren y una niña que
disfruta con las todo lo relacionado con
el mundo de los dioses escandinavos.
Después vendrían La
emperatriz de Hielo y La
espada de los inocentes –series
limitadas de cuatro números cada
una-, publicadas en los años 2002
y 2003. La última entrega de tan
apasionante saga se presentó en el
Salón
del Cómic de Barcelona 2006.
Se trata de Los
Reyes Elfos: Historias de Faire,
tomo de 112 páginas, en donde se
recogen diez historias de otros tantos autores.
Santos es el guionista
de todas las historias salvo de la primera,
El sacrificio, guionizada por el
autor americano Michael Avon Oeming
–responsable de la renombrada
Powers-,
estando el apartado gráfico al cargo
del autor valenciano.
En las nueve historias restantes, el dibujo
corre a cargo de jóvenes dibujantes
españoles como Fermín
Solis, Carla Berrocal,
David LaFuente, Sergio
Córdoba, Quim Bou
–otro de los responsables del auge
de la fantasía heroica en nuestro
país- y Kenny Ruiz.
Para la ocasión Santos
ha rescatado algunas historias que estaban
pendientes de ver la luz o ha desarrollado
otras de una manera más extensa.
De entre todas, y coincidiendo con lo que
comenta el propio Víctor
Santos, la que más le ha
gustado es la dibujada por Kenny
Ruiz, El
filo que se extiende, situada, cronológicamente,
entre Hasta los
dioses mueren y La
espada de los inocentes. Es una historia
protagonizada por Anna Ehrensson,
la hija del rey Ehren y que Santos
escribió dado el interés de
Ruiz por la mitología
de Los Reyes Elfos.
El tomo se completa con los comentarios
de Santos y una galería
de ilustraciones, entre las cuales se encuentra
una del canario Alberto Hernández.
Después Santos
nos ha deleitado con otras historias gráficas
como Pulp Heroes
o El Protector,
ambas ambientadas en el género negro,
y Aventuras en el
mundo Jung, una fábula basada
en las aventuras del Rey Mono de la mitología
China y pensada para los más pequeños.
De todas formas, el trabajo de Santos
demuestra que también en nuestro
país se pueden desarrollar historias
fantásticas y de calidad, algo impensable
hace sólo unas décadas. Además,
Los Reyes Elfos
se ha convertido en un verdadero referente
para las nuevas generaciones de lectores
españoles, creando un verdadero caldo
de cultivo para los nuevos artistas gráficos
de nuestro páis.
"El lobo Garm sigue a la luna,
y Hati persigue al sol. Si un día
uno de los dos alcanza su objetivo. Debemos
estar preparados para luchar".
Ehren hablando con su hija Anna
en El filo que
se extiente.
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