Maud
no es una chica como las demás. Su
padre, el herrero Jean Bautiste Roche
la educó como si de un chico
se tratara. Es una devoradora de libros
y de todo aquello que le ayude a desarrollar
su intelecto, disciplinas que chocaban con
los deseos de cualquier padre convencional
en la Francia del siglo XVIII, pues estaban
más preocupados por casar bien a
sus hijas que de darles una formación
intelectual.
Maud demuestra, además,
una maestría con la espada en la
mano, cosa que es inversamente proporcional
a la que hace gala en la cocina. Sin embargo,
Maud está contenta con la
vida que lleva junto a su padre mientras
disfruta de las historias que cuentan sobre
el enigmático, justo y valeroso forajido
conocido como La máscara negra.
Por desgracia para Maud, su vida
cambiará drásticamente cuando
su padre muera asesinado y ella descubra
que, en realidad, su progenitor era un noble,
el cual abandonó su alta cuna por
querer casarse con la mujer que amaba.
Maud descubrirá también
que su amigo, el señor Lacote
estaba encargado por su abuelo, el conde
de la Roche, para vigilarlos –a
su padre y a ella- y si ocurría alguna
desgracia familiar, trasladar a la joven
Maud hasta su casa en París.
Los comienzos no son del todo buenos,
al chocar con las rígidas reglas
de comportamiento que le impone su abuelo.
Maud es una dama y debe comportarse
como tal, aunque para ello deba contratar
a todos los tutores de la ciudad de París.
Cuando las cosas parecen llegar a un punto
sin retorno, Maud cruzará
su camino con Guilhem, conde de
Laundrey, y con La máscara negra.
Estos dos encuentros y las conclusiones
que sacará de ellos ayudarán
a la joven tomar una decisión para
encontrar al esquivo asesino de su padre.
Claro que las cosas no son tan fáciles
como Maud podía pensar.
La rosa escarlata
supone el primer trabajo profesional de
la dibujante y otaku francesa Patricia
Lyfoung. Sus primeros trabajos
gráficos vieron la luz en fanzines
galos, destacando de entre todos la historia
Strike, publicada
por Coyote.
Con La rosa escarlata,
Lyfoung mezcla las intrigas
propias de la Francia de los mosqueteros
de Alejandro Dumas -donde
la nobleza y sus intrigas palaciegas dominaban
los destinos del país- con un estilo
propio del Shojo Manga. La protagonista,
Maud, muy bien podría protagonizar
cualquiera de las múltiples series
que dominan el mercado grafico mundial,
aunque la salvedad es que se trata de un
producto nacido en Francia.
Contado con buen pulso y con un dibujo
y una estética que sigue las claves
del género antes comentado, la única
pega es que la narración te deja
con ganas de más, sin llegar a profundizar
en los personajes. Está claro que
la autora quiere reservar lo mejor para
la siguiente entrega y nos deja con muchas
preguntas sin responder. Será cuestión
de esperar y ver qué nuevas sorpresas
nos depara este manga francés de
capa y espada. |