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Hace varias décadas, algunos de
los héroes más poderosos de
la Tierra se reunieron en el país
africano de Wakanda para decidir sobre un
tema que, para algunos, pudiera ser trascendental
para el futuro de los superhéroes.
Se trataba de encontrar un consenso común
entre quienes, merced a sus poderes, cualidades
físicas o conocimientos técnicos,
habían decidido proteger a los humanos
“normales” de las amenazas que
pudieran amenazarlos.
En aquella reunión –la cual
está situada en plena contienda entre
las razas alienígenas Kree
y Skrull- se encontraban Iron
Man; Reed Richards –líder
de Los Cuatro Fantásticos-;
el doctor Stephen Extraño;
Charles Xavier, fundador de los
X-Men; Black
Bolt, cabeza visible del grupo de los
Inhumanos; y el monarca de las profundidades,
Namor. El anfitrión, como
no podía ser de otra manera, era
T´Challa, también
conocido como Pantera Negra, soberano
del reino de Wakanda.
De todos los asistentes, quien defendió
con más interés la propuesta
de crear una “delegación de
héroes” o “una fuerza
policial definitiva del planeta” –compuesta
por superhéroes- fue Tony Stark,
alter ego humano de Iron Man.
El razonamiento de Stark se sostenía
en que, si no se controlaban de alguna manera
las actividades súper heroicas, antes
o después, alguno de dichos héroes
y/ o grupo de héroes, cometería
un terrible error y aquello traería
terribles consecuencias.
En los años sucesivos, Stark
continuó apoyando dicha propuesta,
aunque los miembros originales de aquella
reunión cada vez estuvieron más
en desacuerdo.
Tras aquella reunión –narrada
en The Avengers
Illuminaty- la idea de controlar
a los héroes del universo Marvel
apareció, de nuevo, en Uncanny
X-Men 141 y 142, en una historia
alternativa titulada Días
de un futuro pasado.
En ella, el patriarca mutante, Chris
Claremont, nos mostraba un futuro alternativo
donde los mutantes estaban controlados por
la llamada “Acta de control mutante”
y terminaban recluidos en campos de concentración.
Su promotor, el senador Kelly,
estuvo al frente de la campaña anti-mutante
secundado por los temibles Centinelas. Cuarenta
números después, y en la misma
colección, se hace mención
al “Acta de registro mutante”,
la cual también aparece en la primera
versión cinematográfica de
los
X-Men (Bryan Singer,
2000), apoyada por el mismo actor político.
En el crossover de la misma editorial,
Actos de venganza,
se llegó a plantear la primera de
las Actas de Registro Súper humano
(Superhuman Registration Act) En aquel momento,
los Cuatro Fantásticos,
con Reed Richards a la cabeza persuadirán
al Congreso de los Estados Unidos para que
no de luz verde a la propuesta.
Lejos del universo Marvel
y en la novela gráfica Watchmen,
Alan Moore planteó
en los años 80 la premisa "¿Quién
vigila a los vigilantes?". En ella,
el genial escritor ponía sobre la
mesa el verdadero problema que en el fondo
planteaban todas estas iniciativas.
Sea como fuere, los peores temores de Stark
se hicieron realidad en julio del pasado
año 2006 (fecha de salida de la colección
original en los EEUU).
Todo sucedió muy deprisa, en medio
de un reality show protagonizado por los
New Warriors. Cuatro de sus integrantes,
Speedball, Namorita, Microbe
y Night Thrasher, estaban a punto
de detener a un grupo de villanos compuesto
por Cobalt Man, Speedfreek,
Coldheart y Nitro, “en
vivo y en directo”. Al principio todo
fue bien y los índices de audiencia
se dispararon. El problema vino cuando Namorita
logró detener a Nitro, justo delante
de un colegio. Lejos de rendirse, Nitro
desplegó todo el poder destructivo
que era capaz de generar, matando a la heroína,
Microbe, y a Night Thrasher,
además de a 600 niños del
mencionado colegio.
Mientras tanto, Tony Stark y
Peter Parker se encontraban en
Washington tratando de evitar que se aprobara
una nueva Acta de Registro Súper
humano con las siglas S.H.R.A 6, U.S.C/
S 558.
Las consecuencias del suceso fueron inmediatas
y si, hasta entonces, había alguna
duda sobre la conveniencia o no de dictar
dicha ley, desaparecieron tras las imágenes
de las víctimas del colegio de Stamford.
La administración, condicionada
por los sucesos del 11 de septiembre del
2001 y por la firma el Acta patriótica
Americana -consecuencia directa de dichos
sucesos-, decidió que todo superhéroe
debería abandonar su identidad secreta
y darse a conocer. Los que quisieran seguir
tomando parte activa en la defensa de su
país pasarían a formar parte
de S.H.I.E.L.D, mientras que para el resto
había llegado la hora de colgar el
uniforme.
Como era de esperar, no todos los héroes
vieron la medida de la misma manera. Stark,
Reed Richards y su grupo, el doctor
Hank Pynn y Jennifer Walters
–She Hulk-
se posicionaron a favor de la propuesta,
mientras que el Capitán América,
el Halcón, Luke Cage
o Danny Rand se mostraron
en contra. Steve Rogers acusó
a Stark y a la administración
de atentar contra las libertades civiles
de los ciudadanos, razón por la cual
no dudará en enfrentarse contra sus
antiguos compañeros.
Stark, principal valedor de la
S.H.R.A defenderá su opción,
recurriendo a que nadie está por
encima de la ley y que también fue
necesaria otra contienda civil, la cual
asoló los Estados Unidos durante
el mandato del presidente Lincoln,
para devolver la cordura al país.
Lo que ocurre es que dichos argumentos,
ni convencen del todo a Peter Parker,
testigo de esas palabras, ni a muchos de
los lectores. Lo único que queda
por decir es ¿de qué lado
estás?
Civil War,
serie de siete números, está
escrita por Mark Millar
mientras que el dibujo descansa en el talento
del canadiense Steve McNiven.
Además de dicha serie, los sucesos
tienen repercusión en otras series
limitadas como Civil
War: Front Line y en el resto de
las principales colecciones de la editorial,
tales como Spider-man;
The New Avengers;
Fantastic Force;
The incredible Hulk;
X-Men; X-Factor;
Wolverine;
Young Avengers;
Runaways;
Thunderbolts;
She-Hulk;
o Black Panther,
lo cual indica la tremenda importancia de
la contienda dentro del universo de Marvel
Comics.
El desarrollo y las consecuencias de todo
–al igual que otros sucesos anteriores,
tales como Dinastía
de M o Vengadores
desunidos- en las páginas
de los cómics Marvel,
comercializados en España por Panini.
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