El
amor, esa enfermedad que ataca a todos los habitantes
del planeta, ricos y pobres, altos y bajos, normales
y... ¿súper poderosos?...
Sí, han oído bien. Ni siquiera
los súper héroes se escapan al azote
de las flechas de cupido y muchos menos de los
escándalos que un momento de pasión
puede acarrear en su ajetreada vida.
Lo peor es que, tales actos, afectan a los ciudadanos
normales de ciudad. Y eso mismo es lo que le pasa
a Jack Jones, dibujante de la serie estrella
del mundillo editorial, Flamer,
quien sufre los efectos de la pérdida de
popularidad de su personaje, por motivo de los
escarceos amorosos de los que hemos hecho mención,
más arriba.
Sin embargo, los problemas no vienen solos,
y mientras su mundo se tambalea, Jack debe hacer frente a su gato Guthrie,
convertido en héroe vengador y empeñado
en derrotar a las marmotas Gamma.
Mientras tanto, Nora, recién
llegada a la ciudad y pareja en ciernes de Jack,
investiga al supuesto hijo de Flamer y la verdad que esconde la historia. Todo es lo
que parece y nada es lo que dicen, salvo que el
amor es muy, muy complicado.
Contado como si se tratara de una serie de televisión
en la cual se entremezclan las historias de varios
personajes, Peleas de
enamorados nos cuenta dichas vidas con
un grafismo y un ritmo cercano a los cartoon animados,
jugando con las posibilidades de los blancos,
negros y grises.
El autor, homenajea (y critica) al mundo editorial
y lo mezcla con las complicaciones surgidas en
toda relación humana, siendo una especie
de evolución de súper héroes
con súper problemas, sumado a los problemas
de los humanos. ¡Un lío, vamos!,
pero con gran sentido del humor.
|