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Parece que cada administración norteamericana,
por moderada que ésta pudiera parecer,
tiene algún oscuro secreto que ocultar.
En cierta medida, todo tiene relación
con la obsesión de quienes manejan
el poder en la sombra por controlar cualquier
amenaza “real” o “inventada”
que los Estados Unidos pudieran sufrir.
La historia más cercana nos ha
enseñado que, al final, no hay sistema,
por infalible que éste pueda parecer,
que no pueda ser burlado por una fuerza
o colectivo externo.
Aún así, los proyectos secretos,
algunos cercanos a la ciencia ficción
literaria y/ o cinematográfica y
aquellos menos “fantasiosos”,
pero igual de perversos, llenan las páginas
de los libros escritos por las agencias
de seguridad de los Estados Unidos.
Uno de esos proyectos fue desarrollado
durante el mandato de John Fitzgerald
Kennedy, cuando la crisis de los
misiles soviéticos en la isla de
Cuba a punto estuvo de desatar la tan anunciada
y temida Tercera Guerra Mundial.
Se trataba de crear un grupo de súper
humanos con la capacidad, cada uno, de segar
más vidas que una docena de bombas
atómicas. En el proyecto estaba implicado
un ser de oscuras intenciones –James
Morningstar- el cual logró un
acuerdo con el entonces presidente, John
F. Kennedy, para mantener todo
aquello en secreto y con beneficios añadidos
para el mencionado Morningstar.
Como suele ocurrir en estos casos, buena
parte de aquellos súper humanos acabaron
renegando de su situación y huyeron
de quienes les habían creado, tratando
de llevar una vida normal.
Casi dos décadas después,
el actual gobierno ha creado una unidad
de élite llamada Hunter/ Killer.
Su misión es la de encontrar y neutralizar
a dichos súper humanos, sin necesidad
de reparar en las consecuencias.
Una de las responsables de dicha misión
es la agente Samantha Argent, dotada
de todos los atributos necesarios para llevar
a buen puerto sus encargos.
Con lo que la agente Argent no
contaba era con encontrar a una persona
como Ellis, el hijo de dos súper
humanos renegados, oculto de los ojos de
la organización Hunter/ Killer.
Ellis ha vivido toda su vida
en una casa apartado de mundo, en el estado
de Montana, y nadie le ha preparado para
lo que le empieza a suceder cuando la agente
Argent y sus tropas llegan hasta
su hogar
"Ellis escúchame. Tu madre
y yo siempre hemos sido… especiales.
Y también explotados. Hace años,
ambos tomamos medidas contra el gobierno
para protegernos, a nosotros y a otros como
nosotros. Para ello robamos la genetecnología
que el gobierno utilizaba para vigilar a
nuestra gente. La ocultamos en un sitio
donde ni siquiera se les ocurriría
mirar… La ocultamos en tu código
genético", le dirá
su padre antes de fallecer en respuesta
al ataque de las tropas de Argent.
Tras esto, Ellis deberá
aceptar su nueva situación y, lo
más importante, buscar respuestas
en algún lugar, aunque esto le lleve
a tomar decisiones drásticas. Y en
medio de todo tenemos a un extraño
personaje llamado Wolf, empeñado
en evitar que la misión de los Hunter/
Killer logre su propósito.
Contado con el pulso y el dinamismo que
se han convertido en el sello de fábrica
de un guionista como Mark Waid,
Hunter/ Killer
supone el regreso de Marc Silvestri
como dibujante de una serie regular,
tras su larga etapa al frente de la editorial
Image.
Silvestri, quien en la
actualidad está trabajando en la
franquicia de los X-Men
-lugar donde saltó a la fama-
demuestra que no ha perdido el pulso dibujando
tanto escenas de acción como hermosas
mujeres y buena muestra de ello es la espectacular
agente Argent. Como es habitual,
sus páginas combinan la maquetación
clásica con las splash-pages y las
grandes ilustraciones, especialmente de
los rostros de los protagonistas. A su vez,
el gusto por los detalles de cualquier ingenio
mecánico, ya sea terrestre, aéreo
o armamentístico son palpables en
las páginas de estos primeros cuatro
números de la serie publicada originalmente
por Top Cow, y ahora presentada
por Norma Editorial.
Waid se mueve con soltura
por el juego de las conspiraciones políticas,
los extraños personajes que bucean
por los despachos de Washington y las causas
y daños colaterales de dichos manejos,
sin olvidar las labores de caza y captura
de los miembros de la unidad.
Hunter/ Killer
no pretende ser cómic de denuncia
política, pero sí incide en
la costumbre de los gobiernos en lo referente
a utilizar a sus ciudadanos para, luego,
abandonarlos a su suerte con la excusa de
un cambio de actitud.
Hunter/ Killer
es, por encima de todo, un entretenimiento
visual, muy bien coreografiado por Waid
y mejor resuelto por Silvestri
–sobre todo si te gustan los lápices
del dibujante- que cumple las expectativas
de diversión y entretenimiento que
se puedan depositar en él.
La edición de Norma
se completa con las distintas portadas de
cada uno de los cuatro números, así
como portadas alternativas –dibujadas
por James Scott Campbell o
Joseph Michael Linsner-.
Para rematar la jugada, se incluyen ediciones
exclusivas para el Wizard World
de la ciudad de Filadelfia y para
el ComicCon de San Diego,
ambos del año 2005. |