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Steve Rogers y
Matt Murdock cruzaron sus caminos
gráficos, por primera vez, hace ya
casi cuatro décadas. En aquella ocasión,
el Capitán América y
Daredevil se encontraron en el
DD #43 (agosto
1968) con guión de Stan Lee
y el dibujo del “decano”
Gene Colan.
In
combat with Captain America, título
de aquel memorable número –el
cual contó con la portada de Jack
Kirby y Joe Sinnott-
nos mostraba el enfrentamiento entre dos
de los personajes que mejor simbolizan la
lucha por la verdad y la justicia dentro
del universo de Marvel Comics.
Bien es cierto que Rogers
es un soldado, con las motivaciones propias
del estamento castrense y Murdock
es un abogado que defiende la objetividad
de una justicia que no siempre es tan ciega
como debiera. Ambos representan lo que un
día pudo ser el llamado “sueño
americano” sepultado, en la actualidad,
bajo las sucesivas administraciones conservadoras
y una doble moral que ningún bien
ha aportado a los ciudadanos de los Estados
Unidos de América y, por ende, del
resto del globo.
Tras aquel primer encuentro, motivado en
cierta forma porque Gene Colan
era también, en aquel momento, el
dibujante de la serie regular del Capitán
América, los dos personajes
se han cruzado en muchas ocasiones, normalmente,
en momento extremos en la vida de Matt
Murdock, caso de la saga Born
Again o durante la etapa en la que
la identidad secreta del personaje estaba
en boca de todos (DD
65 volumen 2).
Ahora, de la mano de los renombrados autores
italianos Tito Faraci y
Claudio Villa nos llega
Daredevil & Capitán América:
Doble muerte.
En esta ocasión, los personajes
deberán ir a la caza de captura de
un siniestro personaje conocido por los
aficionados más veteranos como Rondador
de la muerte –aunque en esta
versión se ha traducido como Segador
de la muerte-.
Dicho personaje debutó en la colección
del Cuernecitos -nombre por el
que también se conoce a Matt
Murdock- en el DD
#113 (septiembre 1974) compartiendo
cartel con otro de los villanos recurrentes
de la serie, el Gladiador. Sus
creadores fueron el guionista Steve
Gerber y el dibujante Bob
Brown, responsable de darle el
aspecto amenazador y esquivo al personaje.
Esta primera aparición duró
hasta la entrega 115 y, durante esos números,
pudimos saber que, además de un tremendo
odio hacia Daredevil, el personaje
contaba, entre su arsenal, con unos letales
guantes capaces de acabar con cualquier
adversario, por bien dispuesto que éste
estuviera. Tras su aparente muerte, el Rondador
de la muerte regresó a la colección
en tres ocasiones más, hasta caer
en manos del guionista Roger McKenzie,
durante los números de la serie DD
#155-158.
McKenzie potenció
la vena sociópata del personaje,
en especial en las dos últimas entregas,
dibujadas por Gene Colan y
Frank Miller, respectivamente.
Puede que para la historia de los cómics,
el DD #158
sea considerado como uno de los más
trascendentales dentro de la colección
de Daredevil, no por lo que se
contaba en él sino, porque supuso
el debut de Frank Miller en
una colección que luego no volvería
a ser la misma cuando el dibujante y escritor
se hiciera cargo de ella, de manera completa.
Aún así, el número
contiene momentos memorables, en especial
el enfrentamiento final entre Daredevil
y un demente Rondador de la muerte,
el cual es presa de su propia locura asesina.
Además, en ese número, y según
un desarrollo de Marv Wolfman
–quien ya escribió el guión
del DD #128,
en donde también apareció
el villano- conocemos el origen del Rondador
de la muerte. Éste es, en realidad,
Philip Wallace Sterling, conocido
como el Exterminador, y cuyo debut
se produjo en el DD
#39 (junio de 1968).
En aquella ocasión, el Exterminador,
ayudado por los Ani-hombres –villanos
disfrazados de animales- de enfrentarán
a Daredevil, lucha que causará
la muerte, entre otros del propio Exterminador
y del hermano gemelo de Matt Murdock,
Mike Murdock, en el
DD #41.
Está claro que el Exterminador
no murió, sino que quedó atrapado
en un plano de la realidad paralela a la
nuestra. Allí, tras una larga espera,
logró hacerse con una guantes creados
por I.M.A –organización criminal
que comenzó como rama científica
de la organización terrorista Hydra,
que debutó en
Strange tales: Nick Fury agent of SHIELD
#146 (julio 1966)- y gracias a ellos,
abandonar la realidad en la que vivía
para regresar a la que debía ser
su auténtica realidad.
Suena a paradoja, pero la propia complejidad
del villano le ayudó a conservar
un halo de misterio que lo hizo popular
entre los lectores de la colección
de Daredevil.
Su defunción, atravesado por una
lápida mortuoria, en el DD
#158, ponía punto y final
a una carrera corta, pero intensa, sobre
todo por el comentado carisma del personaje.
El recuerdo de Wallace Sterling
regresó a la colección
del Cuernecitos de la mano del
escritor de ciencia ficción Harlan
Ellison y Arthur Byron
Cover, en el
DD #208, The
deadliest night of my life, con dibujo
de David Mazzuchchelli y
publicado en 1984. En esa ocasión
será la madre de Philip Wallace,
Elisabeth Daves Sterling, quien
someta al Cuernecitos a una “noche
de pesadilla” atrapado en una casa
victoriana plagada de trampas, similares
a las que aparecían en la serie televisiva
de The Avengers.
Ahora Tito Faraci, guionista
conocido por sus trabajos en el universo
gráfico de Walt Disney,
se une al dibujante Claudio Villa,
responsable de los lápices en las
colecciones de la línea Bonelli,
en especial Tex,
para traer de vuelta a Rondador de la
muerte y enfrentarlo con Daredevil
y el Capitán América.
A Faraci se le atribuye,
además, sus colaboraciones con el
legendario dibujante Giorgo Cavazzano,
además de por ser responsables de
la primera novela gráfica europea
dedicada a Spiderman –L´uomo
ragno il segreto del vetro- publicada
en el año 2004.
Hay que comentar que el proyecto de la
novela gráfica de Daredevil
y el Capitán América
parte de una idea original de Marco
Marcello Lupoi, director editorial
europeo de Panini Comics.
Todo comienza cuando, en la ciudad de Nueva
York, están sucediendo una serie
de extrañas muertes y desapariciones.
Nadie sabe quién es el responsable,
pero Daredevil busca respuestas
y no está dispuesto a detenerse hasta
que las obtenga.
Mientras tanto, Nick Furia interrumpe
una sesión de entrenamiento de Steve
Rogers, dado que un viejo enemigo ha
regresado al tablero de juegos. Se trata
del desaparecido Rondador de la muerte,
el cual debería estar muerto, pero
no lo está.
Además, la aparición del
villano trae aparejado un problema mayor
que se suma a sus instintos asesinos; de
morir en nuestra realidad, todo el continuum
temporal podría verse alterado, según
palabras del coronel Furia. Es
interesante comentar que esta versión
del coronel a cargo de SHIELD guarda cierto
parecido con el veterano actor Henry
Fonda en sus últimas apariciones
cinematográficas.
Con tal perspectiva, Rogers sale
a la búsqueda del villano mientras
el Rondador está reuniendo
a sus nuevas víctimas en un cementerio,
en clara referencia al ya comentado DD
#158.
En esos momentos Matt Murdock,
a instancias de la policía, acude
a encontrarse con una mujer que ha sobrevivido
al encuentro con el villano. Ésta
le dice que el responsable de todo es el
Rondador y que tiene a su hijo. Murdock
no da crédito a lo que oye, pero
sale de la comisaría dispuesto a
encontrar al responsable de toda aquella
pesadilla.
Daredevil termina encontrando
a su presa en el mismo escenario en el que
se vieron por última vez, comenzando
un enfrentamiento que lo hará caer
en la trampa que le tiene preparada el villano.
El Rondador de la muerte rociará
los ojos de Murdock con una sustancia,
dándole la oportunidad de “ver”
un mundo de pesadilla. La reacción
del héroe será arremeter contra
el villano, estando a punto de matarlo,
de no ser por la intervención de
Rogers.
Como es lógico, y en medio del delirio
en el que se encuentra, Murdock
enfocará, entonces, toda su rabia
contra la figura del Capitán
América, en claro homenaje a
su primer encuentro, dado que, en aquella
primera ocasión, Daredevil
estaba contagiado por una sustancia radioactiva,
la cual, también, le hizo perder
la razón.
Por fortuna, Rogers es un veterano
de mil y una contiendas y sabrá cómo
solucionar el problema antes de que pase
“a mayores”.
Al final, los dos héroes unirán
sus esfuerzos para terminar con la amenaza
que supone el regreso del villano y conservar
la integridad de nuestra realidad.
Daredevil &
Capitán América: Doble muerte
es una obra que reúne buena parte
de las características más
definitorias de los personajes que dan nombre
a la obra. Faraci demuestra
sus conocimientos del universo Marvel,
tratando de presentar a cada uno de los
protagonistas de una manera clara, pero
sin olvidar el bagaje de cada uno de ellos
–en especial cuando se trata del Rondador
de la muerte-.
Bien es cierto que, durante la narración
se dan por supuestos algunos sucesos que,
de no ser un buen conocedor de la colección
de Daredevil,
pudieran pasar desapercibidos para un lector
más novel, como es el caso de la
referencia a la mencionada madre del Wallace
Sterling, por ejemplo. Sin embargo,
no conocer estos detalles, tan del agrado
del aficionado, no dificulta el placer de
la lectura de esta novela gráfica.
Villa, por su parte, realiza
un esmerado y espectacular trabajo, gracias
al gran formato en el que está realizada
la obra, tratando de ser fiel a la imagen
que se tiene de los personajes, pero deteniéndose
en detalles como los rostros de cada uno
de ellos, en especial, el del villano. Su
Daredevil luce elegante y decidido,
a la vez que la imagen que aporta de Steve
Rogers se sitúa en una línea
muy similar a la dibujada por John
Cassaday o Brian Hitch.
Su versión del soldado es recia
y ciertamente solemne, tal y como se corresponde
con el símbolo viviente que es el
personaje. Lo mejor es comprobar cómo
el dibujante intercala páginas llenas
de dinamismo y espectacularidad con otras
donde lo importante son las motivaciones
de cada uno de los personajes, algo que
se logra con los primeros planos de los
rostros de cada uno de ellos. En el caso
del Rondador de la muerte, Villa
busca humanizar al personaje frente a su
marcado carácter grotesco, dando
paso al hombre que se esconde tras la capa
y el sombrero y sus letales guantes, los
cuales actúan como una especie de
uniforme.
A todo ello ayuda el color de Fabio
D´Auria, el cual potencia
los colores ocres y sepias para darle el
mencionado halo de misterio que tan buenos
resultados le ha dado a los responsables
de sus historias gráficas.
D´Auria también
realiza un muy buen trabajo cuando dota
de color a Daredevil, potenciando
el carmesí de su indumentaria, y
al Capitán América,
sobre todo en lo que se refiere a la diferenciación
de los distintos detalles que adornan el
traje del súper soldado y su emblemático
escudo.
En cuanto a las pesadillas que sufre el
cuernecitos a causa del veneno que esparce
el Rondador de la muerte en su
rostro, el colorista las trata con una paleta
de colores muy similares a las utilizadas
por Arthur Suydam y Sean
Philips en Marvel
Zombies, distorsionando las figuras
y coloreándolas con colores primarios,
muy llamativos.
Daredevil &
Capitán América: Doble muerte
es un ejercicio de estilo gráfico
a la vez que una versión europea
de dos personajes acostumbrados a otro tipo
de formato. No sólo importa lo que
se cuenta, sino cómo se cuenta, apartado
que cuida especialmente el dibujante Claudio
Villa.
Queda claro que ambos implicados, además
del inductor de la idea, Marco Marcello
Lupoi, tratan a los personajes
con un tremendo respeto dada su larga trayectoria
dentro del universo Marvel
y su importancia dentro del mundo gráfico
en general.
No es menos cierto que propuestas como
éstas demuestran que hay nuevas maneras
de presentar el mundo súper heroico
de los grandes iconos de Marvel
Comics o DC Comics,
tal y como ya han presentado artistas como
Kia Asamiya con sus versiones
de los Uncanny X-Men
o Batman.
Obra tremendamente atractiva de ver y de
disfrutar, tanto para los aficionados a
los dos personajes como para aquellos que
los conozcan por primera vez. |