Nadie
duda que el éxito de Clamp
es indiscutible. Este estudio de manga compuesto
por cuatro mujeres (aunque en un principio
fueran un total de once) ha estado los últimos
15 años creando las colecciones mangas
más populares y aclamadas del mundo,
y se atreven con cualquier tipo o género
de historias, ya sea shojo manga (del tipo
Cardcaptor Sakura),
historias tenebrosas al estilo de Tokio
Babylon, o comedias románticas
relacionadas con la ciencia ficción,
como es el caso del que vamos a hablar hoy.
Chobits
supone una puesta en escena de diferentes
temas contemporáneos –búsqueda
de pareja, inserción laboral, preguntas
existenciales de la vida, qué es
ser humano— en un futuro cada vez
más cercano donde la máxima
aspiración de los jóvenes
es tener su propio “persocom”;
es decir, una atractiva novia robot personal.
La trama de la mencionada serie comienza
cuando Hideki, un chico normal
y corriente que, como todos quiere hacerse
con un “persocom”, encuentra,
casualmente, a uno de estos robots atado
encima de un montón de basura. Ante
tal extraño evento, y viendo la respuesta
a todas sus peticiones (en lo referente
a tener su propio persocom) Hideki
decide quedarse con él y repararlo
en su casa.
Sin embargo, este robot que se comporta
como un niño, que aprende a partir
de la imitación, puede ser uno de
los misteriosos “Chobits” (Inteligencias
artificiales cuya propia existencia es tan
solo un rumor en la Red), puesto que Hideki
se da cuenta que su nuevo robot es mucho
más de lo que parece.
Comenzará, entonces, una búsqueda
de respuestas sobre la verdadera identidad
de su persocom mientras Chi, su
robot, trata de entender su nueva situación
y adaptarse a su dueño.
Añadan grandes dosis de comedia,
un toque de sensualidad y la atracción
habitual entre adolescentes, además
de un halo de misterio cuando se habla de
Chi y tendremos la receta perfecta
para todos los amantes del estudio Clamp
y para aquellos que disfruten de un buen
manga.
y
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