Desde
que Will Eisner sorprendiera
a propios y a extraños con la publicación
de Contrato con
Dios, considerada la primera novela
gráfica de la historia, han sido
muchos y buenos los ejemplos que nos han
llegado utilizando dicho género como
medio de expresión. Pero, posiblemente,
ha sido el conocido como género negro,
cuyos máximos representantes en la
literatura han sido Truman Capote,
Dashiell Hammett, entre
otros, el que mejor partido ha sabido sacarle
al nuevo formato.
Piensen si no la sorpresa que supuso para
muchos aficionados al séptimo arte
descubrir que Camino
a la perdición (película
protagonizada por Paul Newman, Tom Hanks
y Jude Law) estaba basado en la novela gráfica
del mismo nombre, solo que en inglés,
Road to Perdition,
de Max Allan Collins y
R. P. Rayner, publicada
en España por Dolmen Editorial.
En dicha narración los autores sacaban
el máximo provecho al blanco y negro
de sus dibujos para llevarnos hasta las
últimas consecuencias de una historia
marcada por la relación de un padre
y un hijo, cuyas vidas se ven inmersas en
una espiral de violencia.
Por ello, y tras el éxito de la
adaptación cinematográfica,
no es de extrañar que Hollywood haya
vuelto a mirar hacia dicho formato para
realizar una nueva versión de una
historia enmarcada en el más puro
género gángster, pero donde
la violencia ocupa un lugar predominante
a lo largo de la narración. De ahí
lo explícito de su título,
A history of violence,
publicada por Paradox Press,
la misma editorial responsable de Road
to Perdition.
En esta ocasión, el guionista John
Wagner (perpetrador de un personaje
tan atípico como radical, el cual
responde al nombre de Juez Dredd)
y el dibujante Vince Locke,
ilustrador especializado en historias terroríficas
como Dead World,
una historia de zombis, The
Sandman y American
Freak han aunado esfuerzos para trasladarnos
hasta la esencia misma de la locura, la
venganza y el sadismo que parece aflorar
a poco que se escarbe en la civilizada máscara
del ser humano.
En sus 286 páginas, en la versión
original, el lector asiste al paseo por
el purgatorio de Tom McKenna, un
corriente padre de familia que reside en
un pueblo cualquiera de la geografía
americana, que ve cómo un día
su vida y su trabajo se convierten en una
pesadilla que creyó haber dejado
atrás, cuando era solo un adolescente.
Después de un vibrante comienzo iremos
conociendo muchas de las incógnitas,
aunque la verdadera violencia del ser humano
nos será revelada en las últimas
20 páginas, verdadero tratado de
lo que el alma de muchos hombres puede llegar
a albergar.
Será por esto que el director elegido
para su adaptación sea el no menos
controvertido cineasta canadiense David
Cronenberg (responsable de cintas como
Videodromo,
Inseparables,
Crash o El
almuerzo desnudo) amante de historias
extremas y tendentes a desnudar las miserias
de la raza humana, en todos sus sentidos.
Para el papel de Tom McKenna se
ha escogido al actor Viggo Mortensen,
el cual da la réplica de una manera
muy convincente al aparentemente atribulado
protagonista, quien esconde un pasado marcado
por otra historia de violencia.
La película sirvió como
clausura al Festival
Internacional de cine de Cataluña,
Sitges 2005 contando, para la ocasión
con Cronenberg y Mortensen
como padrinos de excepción.
El propio Max Collins comenta
en la presentación de A
history of violence que sus autores
han logrado reunir la esencia de Mario
Puzo, autor de
El Padrino, con los dibujos de Norman
Rockwell, retratista oficial de
la América clásica de los
años 30 y 40, en una atractiva historia
de crímenes pasados y sus consecuencias
en el presente.
Lo realmente importante es que cada vez
más ambos artes, el séptimo
y el noveno, están logrando una simbiosis
del todo beneficiosa, lo cual está
ayudando a legitimarlos como las disciplinas
culturales del siglo XXI.
Además, propuestas como las de
Eisner, Spiegelman,
Collins o Wagner
dejan muy claro que la combinación
entre imágenes y texto puede ser
tan adulta y madura como muchas de las grandes
obras de la literatura, sin por ello perder
validez.
Para más información Una
historia de violencia, Ediciones
Astiberri, o en su versión
original A history
of violence, DC Comics/ Paradox
Press.
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