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EL
SILENCIO DE LOS CORDEROS / THE
SILENCE OF THE LAMBS (Jonathan
Demme, 1991) Anthony Hopkins - Dr. Hannibal
Lecter Jodie Foster - Clarice
Starling Ted Levine - Jame "Búfalo
Bill" Gumb Scott Glenn - Jack
Crawford Anthony Heald - Dr.
Frederick Chilton Jeffrey Lane -
Clarice's Father gg Ron Vawter - Paul
Krendler Frankie Faison - Barney
La fama llegó con la puesta en escena de
El Silencio de los corderos
producida por Dino de Laurentiis
(Dune, 1984), cuya
calidad reconcilió a la taquilla con el cine
de terror en pantalla grande. Ganadora de 5 Oscars
(Mejor Película, Mejor Actriz, Mejor Actor,
Mejor Director y Mejor Guión Adaptado), rescató
al actor inglés Anthony Hopkins que a pesar
de su dilatada carrera, sólo permanecía
en la memoria del público por su papel en
El hombre elefante
de David Lynch (1980). En esta
ocasión el título de la obra de Harris,
El silencio de los inocentes,
también se modificaba sensiblemente para
entrar en consonancia con el guión preparado
por el dramaturgo Ted Tally.
Básicamente Harris calca
el argumento de El dragón
rojo, con la salvedad que, en esta secuela,
los personajes son mucho más complejos y
trabajados. Tras leer el primer tratamietno del
guión preparado por Tally,
Gene Hackman, se involucró
en el proyecto aportando el 50% del capital necesario
y expresando su interés por dirigir la cinta.
Una vez concluído el libreto, Hackman
se retiró por considerar que el argumento
contenía demasiada violencia.
Anteriormente, Jonathan Denme sólo
había realizado comedias (Algo
salvaje, 1986 y Casada
con todos, 1988), por lo que en su bautismo
en el género del terror se mostró
especialmente cáuto y cuidadoso.
Desde nuestro punto de vista, nos encontramos ante
una verdadera obra maestra, donde cada detalle,
por insignificante que sea, matiza la historia y
aporta realismo y veracidad al argumento.
El planteamiento de los personajes el totalmente
nuevo, de hecho, el personaje de Lecter no comparte
ni un sólo fotograma de similitud con el
caníbal que pudimos ver en Hunter
(de hecho Denme obvió por completo el erróneo
nombre del Doctor en esa película al que
trataban como Doctor Hannibal Lecktor). Pese
a la alabada interpretación de Hopkins, la
ilusión de ver al malvado psicópata
en la pantalla se debe a la combinación maestra
de fotografía, dirección artística
y, por supuesto, el talento del actor. Una de nuestras
escenas favoritas es aquélla en la que Starling
visita por primera vez a Lecter. El espectador
es repetidamente advertivo de la peligrosidad del
reo dada la cantidad de advertencias a la que es
sometida la agente en prácticas. Así
el lento caminar de Starling hacia la celda
especial de Lecter hace que su encuentro
sea algo realmente esperado por el público
que anhela conocer al caníbal.
Otro de los atractivos del film es la naturaleza
del caso que investiga el FBI y el eje central de
la trama. Un asesino al que la policía ha
apodado Búfalo Bill secuestra y mata
a mujeres con la característica común
de tener una talla grande. Los cadáveres
van apareciendo con una pupa de polilla introducida
en la garganta, además de presentar pérdidas
significativas de piel.
Os volvemos a recomendar fervientemente que no os
la perdáis, de hecho creemos que verla una
vez no basta. Para los más curiosos os adelantamos
que el rostro que sirvió de modelo para la
cabeza de Benjamin Raspail conservada en
salmuera corresponde al productor de la película
Edward Saxon y que el personaje
de la agente Dana Scully de la serie Expediente
X, está basado en el papel bordado
por Jodie Foster. Tanto es así que la actriz
Gilliam Anderson declaró
haber visto esta película repetidas veces
antes de presentarse al casting.
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El nivel de detalle de la película afecta,
como no podría ser de otra manera, al magnífico
cartel anunciador. 
La campaña de promoción, que se inició
varios meses antes de terminar el film, contó
con los rostros de Hopkins y Foster como pareja
protagonista. 
El asesino conocido como Buffalo Bill vigila
a sus víctimas desde la oscuridad equipado
con unas gafas de visión nocturna.

Aunque muchos creen que la interpretación
de Dennis Farina es más fiel al personaje
de la novela, la serenidad y confianza aportada
por Scott Glenn lo convierte en nuestro favorito.
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