En el año 1983 sale al mercado Videodrome,
escrita y dirigida por Cronenberg.
Esta película fue alabada por
Andy Warhol como "La
naranja mecánica de los 80"
(este Andy...). Esta historia trata sobre operaciones
clandestinas de una organización altamente
secreta que utiliza a la televisión como
máxima arma. Borrando las fronteras de
la realidad y la conciencia, es como una pesadilla
satírica y de alta tecnología
que involucra violencia, sexualidad y horror
biológico.
Max Renn (James Woods) es el dueño
de una cadena de cable que emite programas de
sexo y violencia. Un sujeto extraño le
deja ver Videodromo, un programa captado por satélite,
donde se tortura a una mujer en cámara
(un video snuff).
Como por arte de magia, Max se encuentra
atrapado en una intriga entre sectas, y sufre
alucinaciones que parecen no terminar. El guión
original se llamaba Network
of blood ("canal de sangre")
pero Cronenberg cambió
el título y la idea. En este largometraje
también actúa la carismática
Debbie Harry (cantante de Blondie,
que también fue modelo de H.R.
Giger para sus obras) en el rol de
una terapeuta masoquista.
Según
Cronenberg,
"las
primeras versiones de mis guiones tienden a ser
extremas: sexuales, violentas y extrañas.
Más extremas de lo que yo querría
ver en la pantalla".
Por el año 1983, Cronenberg
es llamado para dirigir La
zona muerta, basada en la novela de Stephen
King. Varios guiones desfilaron, entre ellos
uno del propio King que fue
descartado por ser demasiado violento. Finalmente,
el encargado del guión sería Jeffrey
Boam (Jóvenes
ocultos, 1987). Aquí conocemos
a Johnny Smith (Christopher Walken)
quien sufre un accidente y queda en coma. Unos
años después, despierta y descubre
que tiene poderes mentales que pueden llegar
a matarlo. En este largo acompaña a Walken
(Sleepy Hollow,
1999), Martin Sheen (Los
creyentes, 1987) en el rol de senador,
postulándose para la presidencia.
La zona muerta
es una alegoría de lo bueno contra lo
malo que gira alrededor del destino de un hombre
que puede ver el futuro de aquellas personas
a las que toca. Esta película tal vez
sea la que más identifica a Cronenberg;
tiene el estilo y diseño identificable
del director; valiéndole tres de los
cinco premios del Festival de cine Avoriaz de
ese año. Según Cronenberg,
"no haber escrito La
zona muerta y ser solamente el director
me hace más fuerte a un nivel creativo.
Aprendí que no tengo que escribir mi
propio material para que funcione".
La película no tiene tanto éxito
como se espera pero a raíz de éste
trabajo le llueven ofertas para dirigir otros
proyectos: Top Gun (Tony
Scott, 1986), Único
testigo (Peter Weir, 1985), Superdetective
en Hollywood (Martin Brest, 1984) e incluso
Flashdance (Adrian
Lyne, 1983). Como es lógico en él,
Cronenberg los rechaza todos.
En el año 1986, llego La
mosca, contando como productor con Mel
Brooks. Este film fue bastante popular
y fue un éxito con la crítica,
lo que le mereció el Oscar a los Mejores
Efectos Especiales y un premio compartido en
el Festival Avoriaz. Cronenberg
llevó a cabo esta nueva versión
de la clásica La
mosca (Kurt Neumann, 1958), con Vincent
Price (El cuervo,
1963). Todo empieza con el científico
Seth Brundle (Jeff Goldblum) cuando
inventa una máquina teletransportadora.
Este aparato es una cabina que descompone los
átomos y los lleva de un lugar a otro.
Pero accidentalmente una mosca entra en la cabina
y se mezcla con Brundle, creando una
nueva criatura.
El guionista de esta película es
Charles
Edward Pogue, responsable también
de
Psicosis III
(Antony Perkins, 1986) y
Dragonheart
(Rob Cohen, 1996). Según
Cronenberg,
"si crees que La
mosca es una película sobre el SIDA,
entonces Geena Davis se lo pasó
a Jeff Goldblum, porque éste
es un tipo que nunca antes lo cogió".