La historia
estriba en pandillas de motociclistas, poderes psíquicos,
conspiraciones gubernamentales, cultos proféticos,
etc.
A grandes rasgos comienza cuando, en una caótica
Neo-Tokyo (Tokyo había sido destruidA por una
supuesta bomba atómica), Tetsuo, miembro
de una pandilla de motociclistas dirigida por Kaneda,
es raptado por el gobierno, para ser usado en extraños
experimentos.
La razón, Tetsuo poseía el aura
que buscaban para poder descifrar el secreto de algo
que llamaban Akira. Así comienzan los
experimentos en el cuerpo y la mente de Tetsuo...
posteriormente, y producto de estos experimentos, Tetsuo,
quien ya ha adquirido extraños poderes, escapa
de control, se enajena y comienza a arrasar con lo que
se encuentre a su paso, incluso sus amigos; en busca
de aquello que daba vueltas en su mente, en busca de Akira.
A todo esto Kaneda, en compañía
de una chica llamada Kei (una de tantos rebeldes
al Gobierno de Neo-Tokyo), no estaba dispuesto a perder
a uno de sus amigos, por lo que se une al grupo de Kei,
con el objeto de poder infiltrarse y rescatar a Tetsuo,
sin embargo se encuentra con que Tetsuo estaba
enloquecido y fuera de control, que no podía
controlar el poder que había en él y se
ve obligado a enfrentarlo.
Se debía detener a Tetsuo en su búsqueda
a toda costa, de lo contrario, las consecuencias serían
catastróficas y para esto el gobierno echa manos
de otros sujetos que habían sido objeto de experimentos.
Además, Kei, adquiría por momentos
extraños poderes, que eran usados para intentar
detener a Tetsuo... sin embargo el poder de Tetsuo es demasiado... Sólo Akira puede detenerlo.
Los personajes son una de las claves del éxito
de la historia. Cargados de una gran fuerza y carisma,
representan estupendamente los roles de la sociedad
prisionera de una gran megalópolis que renace
de los escombros de la Tercera Guerra Mundial: bandas
de adolescentes criminales casi sin opciones de futuro,
políticos corruptos con aires de grandeza, militares
obsesionados con el pasado y el futuro que repiten los
mismos errores, grupos terroristas de todo tipo, disturbios
callejeros y gente que cierra los ojos para no volverse
loca. Todos ellos han perdido el horizonte y luchan
desesperadamente por encontrar una luz a la que dirigir
sus pasos. |