La edición
que hemos podido disfrutar en España, proviene
directamente de un acuerdo con la editorial Marvel para
publicar Akira en USA.
La obra, para este fin, llegó a ser coloreada
a manos de un americano que Otomo consideró
como uno de sus dos asistentes durante su trabajo con Akira. Su nombre es Steve
Oliff (colorista de comics como Spawn o la adaptación del primer film de Batman)
y, siguiendo las indicaciones de Otomo,
realizó un trabajo que roza la perfección.
Déjese entender con esto que, a pesar de estar
cuidadosamente coloreada, podría no haber sido
una buena opción teniendo en cuenta que Akira es una obra pensada y dibujada en blanco y negro, como
la inmensa mayoría de los mangas.
Siguiendo estas pautas, también vemos que las
páginas de introducción de los tomos japoneses
acostumbran a ser coloreadas. Akira no iba a ser menos y dispone de estas páginas.
Imagínense ustedes el contraste producido con
el coloreado americano... Es más, adivinen cuál
fue la causa del retraso que tuvimos que soportar en
Occidente.
Así pues, comenzó a editarse Akira en un formato de 60 páginas con periodicidad
mensual, que es la manera en que llegó a nosotros
en un principio. Más tarde, Glénat, que
poseía los derechos en España y Francia,
la fue recopilando en tomos que equivalían a
3 números de los anteriores. Ediciones B reeditó
el material en el formato japonés: 6 tomos y
con las primeras páginas a color, dejando el
resto en blanco y negro. |