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La Cripta
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VAMPIRAS DE CINE: GUAPAS, SEXYS Y AMBICIOSAS (2/2)
 

Otro referente bastante curioso es el de Mina, el archifamoso personaje creado por Bram Stoker pero esta vez llevado al límite de sus posibilidades por Alan Moore y su Liga de hombres extraordinarios, una interesantísima serie de cómics que dio lugar el año pasado a una exitosa e irregular película. Sin duda a mi entender Mina es el personaje más interesante del film, si bien queda por desarrollar y hubiera merecido más atención. En el cómic tiene incluso un romance con Quatermain, Sean Connery en versión celuloide. Tenemos pues a otra vampira, ahora con un pasado ilustre y porte aristocrático, cuyos objetivos vitales, por así decirlo, van más allá de los instintos primarios de una chupasangre. Mina representa además, el triunfo de Drácula. Lo que en la novela o películas derivadas de aquella no pudieron conseguir se materializa con graciosa naturalidad en la pluma de Alan Moore y por ende en su versión cinematográfica. ¿Habrá continuaciones? El éxito de la cinta parece asegurarlo. Quizá entonces podremos disfrutar más de este maravilloso personaje.

En cualquier caso, Mina es distinta a Nyssa. Ella sí fue humana en el pasado, tuvo un romance con un vampiro (¡y qué vampiro!) y fue convertida por aquel. Asume su estado con dignidad y orgullo, dejando entrever un poder en sus actos y en su mirada que helarían la sangre al más frío y calculador de los asesinos. El miedo, el terror, están presentes en Mina, pero también la inteligencia, el misterio, la elegancia. Todo un símbolo para la nueva generación de vampiras postmodernas.

La última aportación genial a esta variante del género la tenemos en Selene, magnífica vampira de Underworld (Len Wiseman, 2003). En esta película los humanos tienen poco que decir, son meras comparsas en un mundo de criaturas de la noche. Hombres lobo y vampiros llevan siglos enzarzados en una cruenta y singular batalla al margen de la sociedad humana. En este contexto aparece Selene, vampira gótica por excelencia, que sentirá una fuerte atracción por un humano, Michael Corvin, que en realidad es descendiente de una antigua estirpe de licántropos. Selene es una vampira segura de sí misma, muy al estilo Matrix, inteligente y con las ideas muy claras. Es ambiciosa pero justa, en contraposición con su compañero líder de la comunidad vampírica Kraven, que traicionará el legado de los antiguos para aliarse con el enemigo licántropo.

De las tres películas mencionadas, ésta es la única en la que la mujer vampiro es protagonista principal. Será ella quien además inicie un punto y aparte en la guerra entre licántropos y vampiros, al transferir parte de su sangre a Michael, medio humano y medio licántropo, quien se convertirá así en una curiosa mezcla entre las tres razas. Selene es la vampira del siglo XXI, atractiva, inteligente, fuerte y fascinante. ¿Sensual, también? Quizá aquí no tanto, pero ese aspecto no dudo que se desarrollará en próximas entregas de la saga.

Selene, Mina y Nyssa son tres vampiras diferentes, pero con mucho en común. Y sobretodo, diferentes de aquellas lujuriosas despiadadas de la literatura del siglo XIX y del cine de buena parte del XX. Ya no son monstruos sensuales cuyo único destino es la hoguera, la decapitación o la estaca, sino seres en búsqueda de otras metas, al igual que sus compañeros masculinos. Buscan en definitiva sobrevivir de la mejor manera posible en un mundo que a veces les desprecia, a veces les ignora pero en cualquier caso siempre les teme.

Eduardo Zaramella

 

Peta Wilson - Mina Harker

Peta Wilson es Mina en La liga de los hombres extraordinarios.



Peta Wilson - Mina Harker


Underworld

Kate Beckinsale en la piel de Selene.

Underworld

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