Rodada en
blanco y negro por un primerizo George
A. Romero, se trata de una película
que tomaba el tema del vampirismo (no muertos
que se alimentan de los vivos), pero rompía
esa imagen romántica y glamourosa dándoles
el aspecto de desastrados vagabundos. Así
los zombis que hasta la fecha el cine había
mostrado como seres esclavizados por la magia
(o la ciencia), se convertían en una aterradora
e imparable fuerza de la naturaleza. Para darle
más impacto, estos zombies no se limitaban
a matar sino que se alimentaban de los vivos y
revivían sin ningún tipo de explicación.
Realmente, se trataba de una película que
no se recreaba tanto en el gore (1) -quizás
por falta de presupuesto- como lo harían
sus sucesoras, pero el insano clima de tensión
que lograban sus protagonistas encerrados y asediados
por las hordas de no muertos (no en vano la casa
donde se refugian se encuentra junto a un cementerio)
ha sido copiado con más o menos éxito
en películas como Asalto
a la comisaría del Distrito 13 (John
Carpenter, 1976), Pradera
de fuego (Andrew Chapman, 1998) o Nido
de avispas (Florent Emilio Siri, 2002).
(2) El primer zombi que vemos en una película
de Romero está interpretado
por el actor S. William Hinzman,
que también sería recuperado para
la versión 30 aniversario en la que se
nos aclara el origen de este primer zombi (un
reo recién ejecutado que es llevado a enterrar).
Este es otro pequeño gazapo, ya que en
esta primera película todos los muertos
reviven sin ningún tipo de explicación,
como el zombi original que es un ejecutado, o
la mujer que revive tras ser apuñalada
con una espátula, o el hermano de la protagonista
que muere desnucado contra una lápida y
reaparece como zombi al final.
También en el remake de Savini el protagonista de color muere desangrado por
un disparo de rifle, para reaparecer como zombi
más tarde y al principio vemos a varios
zombis que han salido de un ataúd (visten
mortajas y muestran cicatrices de haberles sido
practicada la autopsia)... mientras que en la
tercera parte de la trilogía, se nos da
a entender que sólo reviven los mordidos
por zombies, lo cual queda claro cuando el personaje
apodado “Dr. Frankenstein” es acribillado
a tiros y no revive. |