Como sus
películas no lograban igualar el éxito
de su primera película, George
A. Romero volvió a probar suerte
con sus famosos zombis. En esta ocasión
con un presupuesto de un millón y medio
de dólares (hoy en día irrisorio
ya que Resident
Evil lo tuvo de 50 millones sin ir más
lejos) y el apoyo de uno de los grandes de los
efectos especiales, el señor Tom
Savini que incluso interpretaría
un pequeño papel (el motorista Blades)
y cuyos sobrinos (Donna y Mike
Savini) también pondrían
su granito de arena (son la pareja de niños
zombies de la gasolinera).
La película, mejor rodada que su primera
parte, continúa desde el punto cronológico
en que terminó la anterior, con una humanidad
que lucha contra ella misma y contra los zombis.
En esta película hay muchos que quisieron
ver una crítica social al consumismo (no
en vano gran parte de la acción transcurre
en un supermercado) y a otros problemas (como
la inmigración ya que al principio nos
muestran un brutal asalto del SWAT a un complejo
residencial de hispanos).
Lo cierto es que centrándonos en lo que
interesa, se trata de una de las películas
de este género que más imitaciones
ha tenido. Quizás la más evidente
sea la que en España titularon Apocalipsis
caníbal (1980), cuyo director se
hacía llamar (fíjate que casualidad)
“Vincent Dawn”. De
hecho, en los 80 proliferaron los filmes de directores
como Lucio
Fulci que también
probaron suerte con el subgénero zombi.
En otro orden de cosas, esta película
tiene como casi todas las producciones de culto,
una escena fetiche. En este caso se trata de la
del zombi interpretado por el actor Lenny
Lies con un machete clavado en la cabeza.
También quedan para el recuerdo las múltiples
escenas de balazos (con abundante salida de masa
encefálica) y la secuencia en la que uno
de los protagonistas herido en una pierna, es
transportado en una carretilla llena de armas
mientras él dispara con dos armas, escena
que a un servidor le recuerda ligeramente al manga Lone wolf and club.
Como curiosidades, comentar que esta reseña
está realizada sobre la versión
europea y es un dato importante ya que en esta
ocasión los europeos nos tuvimos que conformar
con un castradísimo montaje efectuado para
nuestro continente cortesía del señor Darío Argento. Que yo
sepa y para que veáis la mutilación
sufrida, éstas son las versiones que salvo
error u omisión, circulan de la película:
- Versión extendida (Alemania): 156 minutos
- Versión Director's cut (Estados Unidos):
139 minutos
- Versión Estados Unidos: 126 - 128 minutos
- Versión europea (Darío Argento's
cut): 115 – 117 minutos
Por descontado, la versión editada en
DVD en España es la de 115 minutos. |