| Amando
de Ossorio, nacido en 1918 en La Coruña
y fallecido el 13 de enero de 2001 en Madrid, comenzó
su carrera como director a base de dramas y westerns,
pero en el género fantástico nos dejó
entre otras, películas como: Malenka
(1969), una truculenta historia sobre vampirismo, o
la que sería su última película
Serpiente de mar (1984),
una especie de versión “española”
de las películas de monstruos.
Pero sin duda su trabajo más destacable es la
saga de los templarios, iniciada en el año 1971
con La noche del terror ciego.
Se trataba de una nueva vuelta de tuerca al tema de
los muertos vivientes, en este caso en lugar de harapientos
caníbales, son caballeros templarios ejecutados
por sus fechorías, los que regresan de la tumba
para vengarse de los vivos.
Esta película pese a lo limitado de sus medios,
lograba una gran atmósfera y a pesar de que en
España no tuvo demasiado éxito, si lo
tuvo en países como Japón o Alemania.
Quizás por ello dos años después
vendría: El ataque de
los muertos sin ojos (1973), El
buque maldito (1975) y por último La
noche de las gaviotas (1976). |