"Aún no puedo creerlo. No puedo
creer que hayan pasado más de cuatro
décadas desde que el primer número
de The Fantastic Four
explotara ante la conciencia pública
y tomara por asalto el mundo del cómic-book".
Con estas palabras recordaba Stan Lee
el tiempo transcurrido desde que un día
de 1961 llegara hasta los quioscos el primer número
de un cuarteto destinado a cambiar el mismo concepto
del noveno arte.
Mucho se ha comentado de la familia fundacional
de Marvel Comics, sobre todo
por las premisas que Lee introdujo
en la historias gráficas, radicalmente
distintas a las, hasta entonces conocidas, y que
se pueden resumir en la frase: Superhéroes
con superproblemas.
Sin embargo, la génesis de un proyecto
como éste se debió más a
la necesidad de Lee por demostrar
de lo que era capaz, que de una decisión
tomada después de mucho tiempo de reflexión.
Su periplo dentro del mundo del cómic
comenzó en 1940, en la editorial Timely
Comics, haciendo un poco de todo (mensajero,
corrector, chico del café) hasta que le
asignaron como ayudante del tándem formado
por Joe Simon y Jack
Kirby, responsables del Capitán
América (creación suya y
una de las publicaciones estrella de la casa).
Esta experiencia le sirvió al joven Lee
para reafirmar que su deseo era el de escribir
historias. Por fortuna, a la editorial le hacían
falta guionistas y de esa forma pudo debutar como
escritor en el tercer número del Centinela
de la Libertad (mayo 1941).
De igual manera, Lee tampoco
pretendía que su estancia en los comics
books fuera muy larga:
"En aquella época el negocio
de los comics books era el último de
la lista en la escala cultural y yo quería
ser escritor, pero escritor de libros".
Tras estas primeras historias, que estaban firmadas
con el seudónimo de Stan Lee,
dado que escritor deseaba conservar su nombre
verdadero para cuando publicase una gran novela,
el incipiente guionista debió superar la
crisis de los años 50 con la llegada de
la televisión, y la cruenta caza de brujas,
y el consiguiente cierre de gran parte de las
colecciones del mercado, muchas de las cuales
eran de su editorial.
De esta forma, y ya en los primeros años
de la década de los 60, Lee
se encontraba en una encrucijada. Después
de 20 años en la profesión sentía
que no había podido desarrollar todo su
potencial (y comenzaba a pensar en buscar una
nueva ocupación). Pero esta vez fue su
mujer, Joan, quien le convenció
para sacar lo mejor de sí mismo:
"Si de todos modos piensas dejarlo,
¿por qué no haces un par de cómics
como tú crees que deberían hacerse,
y te sacas la espina antes de abandonar?"
Lee tenía multitud de
ideas rondando en su mente, pero necesitaba un
artista capaz de reflejarlas. Y fue su antiguo
jefe, Jack Kirby, el encargado
de plasmar sobre el papel lo que, a priori, serían
sus últimos cómics. De dicha fusión
nacerían los “Cuatro fantásticos”
(noviembre 1961) dando comienzo a lo que después
conoceríamos como Marvel Comics.
En esta primera colección se plasmaron
las bases de lo que luego se conocería
como “la manera Marvel” de escribir
cómic: la caracterización es el
elemento más importante de cualquier historia.
Primero pensé qué clase de personajes
quería y después ideé la
clase de poderes que debían tener. Estas
palabras junto con su mencionado lema -superhéroes
con superproblemas- conformarían la columna
vertebral de lo que se llamó después
la Marvel Age (Era Marvel), lema que se incluyó
en la portada del Amazing
Spider-man #6 (11/ 1963).
Y por simples e inocentes que nos puedan parecer
esta primeras historias, Lee
demostró, apoyado en el espectacular grafismo
de Kirby, su tremenda capacidad
para contar las vivencias de grupo de héroes,
insertados en una sociedad real y con los problemas
vitales normales entre cualquier residente de
una gran ciudad como Nueva York:
"Mientras escribía trataba
de preguntarme como sería la vida de
unos personajes tan peculiares como Los Cuatro
Fantásticos si de verdad existieran en
la ciudad de Nueva York. Para mí era
importante saber cómo se comportarían
en un ambiente como ese y cuáles serían
sus deseos y anhelos mientras trataban de sobrevivir
en medio los ataques de malosos como el Doctor
Doom, o el Hombre Topo, o los Skrulls del espacio
exterior".
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