Uno
de los aspectos más llamativos de esta
película, aparte de su espectacular fotografía,
es su uso simbólico del color, en especial
de dos: el blanco y el rojo. Incluso existe una
versión de la película, en la que
el color se va degradando paulatinamente, hasta
que en su parte final la película queda
prácticamente en blanco y negro con matices
de rojo. Aunque yo no he podido comprobarlo personalmente,
ya que esa versión sólo esta disponible
en una edición a la que no he tenido acceso.
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| La fotografía
es espectacular. |
Por lo que tengo entendido, Chan-Wook
ya quiso hacer eso en la primera parte
de la trilogía, pero no dispuso de los
medios para ello. En la tercera parte, al parecer
no le dio tiempo a completar el proceso a tiempo
y se estrenó la película sin aplicar
ese proceso, pero lo ha incluido en una especie
de “versión del director” que
francamente, no tengo muchas esperanzas de que
podamos ver por España.
Pero volviendo al tema del color, el blanco significa
en esta película la pureza y hasta podríamos
decir que la voluntad de vivir de forma recta.
Mientras que el rojo, simboliza la ira y el rencor.
Los sentimientos de los que nace la venganza.
Este uso del color, se hace evidente durante todo
el metraje de la película, en el que vemos
al principio como la protagonista rechaza el tofu
que le ofrece el predicador a su salida de la
cárcel. Un claro simbolismo que nos dice
que sus actos no van a guiarse precisamente por
la rectitud.
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| El predicador
le ofrece a la ex reclusa un poco de tofu,
y ella lo rechaza sin vacilar. |
Luego vemos como su cara va enrojeciendo de modo
gradual y los elementos de su ropa y entorno,
casualmente comienzan a ser rojos.
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| Una especie de
altar a la venganza en el que se iniciará
el proceso. Estas velas rojas permanecerán
encendidas hasta que termine lo que se propone. |
Llegado un punto, vemos como incluso “sus
sentimientos” afectan a los que les rodean.
Esto también se hace patente cuando Geum-Ja
viaja para conocer a su hija. Durante su estancia
en el extranjero, los elementos de ese color desaparecen
ya que la mujer no quiere que su hija se vea “contaminada”
por ese tipo de sentimientos de ira.
También es roja la carta que la pequeña
y furiosa Jenny escribe a su madre cuando
ésta se cree abandonada por ella. Tanto
el papel de la carta como el sobre nos indican
que con toda seguridad, su contenido son reproches.
Cuando el señor Baek es capturado,
la correa que le sujeta es también roja.
El hombre es presa de la ira de Geum-ja.
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| Las ataduras
del señor Baek son rojas.
Ha sido apresado por la venganza de Geum-Ja. |
Otra escena llena de simbolismo, es un sueño
de la protagonista en la que arrastra a un animal
inmovilizado (con la cabeza del señor Baek)
por la nieve. Esa secuencia parece querer decir,
que la protagonista sabe que su vida está
siendo lastrada por la venganza y que no podrá
librarse de ese lastre hasta haberla terminado.
El personaje del señor Baek no
nos es mostrado con claridad hasta avanzada la
película, mostrándolo incluso de
forma fragmentada en algunos puntos. Por desgracia,
este es quizás uno de los villanos menos
interesantes del cine de los últimos años.
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| El señor
Baek nos es mostrado de forma fragmentada
hasta bien avanzada la película (izda.).
Pero por desgracia termina por mostrarnos
a un villano sin ningún tipo de carisma
(dcha.). |
En la parte final de la película, encontramos
otra escena claramente simbólica. Anteriormente
nos han mostrado la habilidad de Geum-Ja
decorando tartas. Pero le encontramos ofreciendo
a su hija una tarta blanca que prácticamente
es un bloque sin decorar… tanto es así,
que más que a una tarta recuerda al bloque
de tofu que le fue a ella ofrecido al principio
de la película.
En un momento dado, la niña ofrece un poco
de pastel a su madre, la cual parece dudar para
luego enterrar su rostro en el mismo. Esa escena
creo que sin duda nos muestra a Geum-Ja que “esconde”
el rostro en la tarta avergonzada por sus actos
y aceptando por fin llevar una vida de rectitud
junto a las personas que quiere.
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| Finalmente, Geum-Ja
no se limita a comer la tarta sino que entierra
literalmente su rostro en ella avergonzada
por sus acciones. |
La película aunque no tan “dura”
como las dos anteriores, tiene algunas escenas
que podríamos calificar como de “fuertes”.
Algunas a nivel de “sanguinolencia”,
aunque sin duda el momento más crudo de
la película es cuando la protagonista reúne
a todos los padres cuyos hijos fueron secuestrados
y asesinados por el señor Baek
y tras mostrarles un vídeo con los distintos
asesinatos, les entrega al verdugo de sus hijos.
 |
| La película
tiene algunos momentos "fuertes",
algunos a nivel de sanguinolencia. |
En esos momentos, es cuando vemos cuan ruin y
mezquino puede ser el ser humano. Una de las escenas
que más me llamaron la atención
es cuando la protagonista compra a un pequeño
y adorable cachorro de perro para probar el arma.
Esa secuencia nos muestra que Geum-Ja no sólo
está probando el arma sino a sí
misma, ya que si es capaz de asesinar a tan entrañable
e inocente criatura, ¿qué no le
hará al hombre que odia?
Encontramos desde personajes que reconocen que
ellos solos no se atreven a hacerle daño
pero que se “apuntan” en grupo o cuando
una vez finalizado todo, piden el ingreso en su
cuenta corriente del dinero que ellos pagaron
por el rescate de sus hijos.
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| Los padres esperando
su turno para "ajustar cuentas". |
No es raro, que en estos momentos, veamos una
escena en la que la protagonista oculta su rostro
con el cuello alto de su abrigo. Es cierto que
se encuentran en la nieve, pero a mí me
dio la sensación de que el motivo era más
la vergüenza que el frío.
Otro de los simbolismos mas importantes y quizás
de los que más interpretaciones se me ocurren
es en la escena en la que una vez consumada la
venganza, a la protagonista se le aparece el niño
por el cual ella fue condenada fumando y que de
repente crece, la amordaza y se marcha. He leído
distintas interpretaciones de esta escena (que
es una de las más debatidas en los foros
de opinión). Yo personalmente opino que
tiene que ver con el sentimiento de culpabilidad,
que la protagonista siente por haber callado quién
fue el auténtico asesino (motivo por el
que la amordaza). No olvidemos que Mr. Baek
continuó secuestrando y asesinando mientras
ella permaneció en prisión falsamente
acusada de asesinato.
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| El niño
asesinado se aparece una vez culminada la
venganza para convertirse en un adulto. |
No son éstos ni mucho menos todos los simbolismos
de la película, pero sí pienso que
son algunos de los más importantes de un
film que nos muestra a las claras las miserias
del alma humana. Puede decepcionar al que busque
un producto con inesperados giros argumentales
ya que la película es bastante previsible
en su forma. Puede incluso hacerse algo pesada
en algún punto, aunque sorprendentemente
se me hizo mucho más amena en el revisionado.
Resumiendo: pese a no ser perfecta, y a tener
a algunos actores un tanto desaprovechados, en
mi opinión una excelente película
que cierra una de las trilogías mas interesantes
del cine actual.
enero de 2006
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