Éste
es el tristemente célebre y polémico
film del italiano Ruggero Deodato,
que luego de ser censurado en cuanto país
ponía un pie, finalmente gracias a Internet
es posible hacernos con una copia del mismo (si
bien fue editado en algunos países, aquí
en Argentina no). Apresuradamente resumido como
"¡el film donde matan animales y humanos!",
Holocausto caníbal
(1980) quedó estigmatizada sin darle
una oportunidad a lo que verdaderamente importa,
la historia. El tema de las matanzas es cierto
a medias, la de animales es real, pero lo que
respecta a los humanos no es verdad, tanto que
el director se vio obligado a ir a un programa
de televisión con los actores para demostrar
que no habían muerto en la filmación.
Aunque esté basado en un hecho real, no
son imágenes reales. Lo que pasa es que
el film es visualmente crudo y obscenamente brutal,
pero más allá de lo que todos recuerdan
(el gore) el film tiene una historia muy bien
pensada y que no es más que una constante
crítica a la violencia en la televisión,
los juicios apresurados a partir de estereotipos
y la morbosidad de la gente. Fina, brutal y certera
crítica brillantemente expuesta por los
guionistas Gianfranco Clerici
y Giorgio Stegani, y transmitidas
por la ruda visión de Deodato.
El film cuenta la historia de un grupo de documentalistas
que en 1979 desaparecieron en el Amazonas. Dos
meses después el profesor Harold Monroe
y un nuevo grupo de personas se adentran
en la espesa jungla para encontrar a los jóvenes
cineastas, no los encuentran con vida ya que fueron
asesinados por las tribus caníbales de
la zona, pero afortunadamente encuentran las grabaciones
que podrán ayudar a saber la verdad. ¿Fueron
devorados por caníbales? ¿Por qué?
¿Qué querían filmar estos
jóvenes? Nuevamente en la gran ciudad,
Monroe descubre la historia detrás
de esas cintas y lucha contra el canal que financió
su expedición para evitar que esas escenas
salgan al aire en un documental. ¿Quieren
saber qué pasó realmente? No lo
voy a decir.
Son muy interesantes ciertos tramos del film,
como cuando Monroe y los directivos miran
las cintas encontradas, estas escenas (la del
profesor y los directivos) están en tiempo
real, es decir, hay momentos en donde el metraje
encontrado está dañado o debemos
bancarnos mientras el operador de vídeo
cambia de rollo, es decir, vivimos esos momentos
de tensión y silencio que viven los personajes,
algunos mirando fijamente a la pantalla vacía
o mirando de reojo a sus compañeros buscando
una aprobación o crítica, o bien
los comentarios técnicos del operador.
Si bien Deodato eligió
el camino más crudo y controversial para
la historia, la matanza de animales, cosa que
no comparto personalmente hacer en un film pero
no debemos escandalizarnos y actuar hipócritamente
porque mucho de lo que comemos ha sido asesinado
de formas mucho más violentas (pasa que
en 1979 todavía no estaba en vigor la ley
contra el maltrato animal en las películas).
Creo que el director solo quería probar
lo morboso que es el ser humano, pero esto le
resultó un arma de doble filo. El italiano
no deja de demostrar que la "sociedad civilizada"
es similar a las primitivas tribus de la jungla.
De la misma forma prueba nuestros prejuicios,
al mostrarnos en una primera instancia que tan
buenos chicos son los cineastas para luego abofetearnos
con la realidad del asunto. Paradójicamente
(burlonamente mejor dicho) la presentación
del film muestra bellos paisajes con una música
muy agradable, que durante diferentes escenas
violentas retorna o se intercala con una de las
mejores músicas terroríficas que
escuché en mi vida.
Otra cosa contra la que arremete es el tema de
la realización de un documental, personalmente
he tenido la experiencia de participar en uno
y reconozco lo que hacen los jóvenes, es
decir, estos fuerzan las tomas, no documentan
la realidad, sino que la tergiversan al intervenir
de las más horrorosas maneras (de esta
forma Deodato critica a los realizadores
que en más de una ocasión hacen
"actuar" ciertas situaciones o directamente
le pagan a extras para llevar el trabajo para
el lado que ellos quieren).
Definitivamente Holocausto
caníbal no es un film para ser tomado
a la ligera, no es para ser mirado con amigos
tomando cerveza, sino que merece la atención
absoluta del espectador para rescatar el mensaje
que se oculta tras toda esa violencia y por lo
menos reflexionar un poco. Por otro lado, luego
de ver Holocausto caníbal
no nos parecerá tan original El
Proyecto de la Bruja de Blair (Daniel Myrick
y Eduardo Sánchez, 1999).
febrero de 2006
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