Day
of the Dead: El Día opaca
a la Humanidad
Pasan otros años y otros trabajos cuando
Romero responde al pedido de
los fans para una tercera parte. En 1985 sale
la última parte (en ese momento) que completaría
la aclamada “trilogía de los muertos”
su nombre es Day of the
Dead (El Día
de los Muertos).
Desde el principio surge un pequeño problema:
el guión original requiere un presupuesto
alto y los productores están dispuestos
a darlo pero con una condición: sacarle
la libertad completa a Romero
y hacer una película mas liviana. Romero
rechaza la oferta, acepta el pequeño presupuesto
(de 3.500.000 $) y reescribe el guión manteniendo
algunas ideas básicas.
Otra vez Tom Savini pone mano
en los efectos y crean escenas de altísimos
gore más fuertes de la saga y de muchas
películas (una verdadera apreciación
de la libertad que tuvo Romero).
El film es terminado y el 3 de julio de 1985
sale a las pantallas grandes. Esta vez la película
no tiene el éxito comercial de las anteriores
partes y la convierte en un fracaso comercial
que no llega ni a recaudar lo mismo que la primera
parte. Tampoco es muy bien vista por los fans,
quienes la catalogan de la peor de la trilogía.
A pesar de eso, para Romero y
algunos fans (yo me incluyo) Day
of the Dead es la mejor de la trilogía.
¿Qué se puede decir de esta trilogía?
Es que sin dudas Romero hizo
que cada una de sus películas de la trilogía
fuese especial por sí sola, no importa
el orden en que las mires ni que seas fanático
del terror: cada película tiene una historia
donde los zombies ponen al punto límite
a todos los personajes, aprovechando para crear
un ambiente tenso de suspenso como pocas películas
saben lograr. La “trilogía de los
muertos” no se la puede ver como una película
de terror del montón, va mas allá
de cualquiera otra película porque no solo
presenta un par de zombies matando gente sino
a las personas en situaciones límites y
sus desenvolvimiento ante eso. Son historias de
horror, amor, traición, desesperación,
locura, liderazgo, odio, etc.
Una trilogía imperdible. Cada capítulo
es una obra maestra.
|