PROXIMA. Participa en el sorteo de 5 DVDs de la película
Publicación sobre el terror, la ciencia ficción y el fantástico.
Recomiéndanos a un amigo Añádenos a tus Favoritos
La Cripta
MOVIES DISTRIBUCIÓN La tienda online con la que sueñan los cinéfilos. DVD, HDDVD, BLU RAY, UMD, FIGURAS, BANDAS SONORAS, CAMISETAS, POSTERS...Entregas de 24 a 48 horas. Aloja tu web en www.preica.com. Hosting sólido desde 2 Euros

HELLRAISER DE CLIVE BARKER: GORE DE QUALITÉ
 

Conclusión

Clive Barker consiguió con su Hellraiser, lo que traen el infierno una transcripción casi perfecta al medio cinematográfico del espíritu literario con el que se dio a conocer internacionalmente. Una idea delirante y enfermiza del placer sexual, unos monstruos más sugerentes de lo acostumbrado (aunque en los últimos minutos pierdan la compostura) y un sentido genial de la ambientación sobresalen en este hito del cine del terror contemporáneo que debería haber creado mayor escuela.

Este film reúne una serie de elementos que todos reconocemos como característicos del miedo en el cine: la mezcla, como decíamos en la introducción, entre atracción y aversión; el impulso tan humano y amoral como es la curiosidad ante lo prohibido, lo censurable y lo obsceno; el consecuente interés especial que en el espectador despiertan los personajes malditos o monstruosos; el siempre recurrente argumento del Eros y el Thanatos, amor y muerte, erotismo y violencia, que, sin ir más lejos y por citar un ejemplo cercano al creador inglés, la Hammer manejase tan magistralmente.

Todas estas cualidades, casi inherentes al género, son recogidas por Barker en su opera prima, pero con el mérito de que lo hace poniéndolas en primer plano con un sentido tan lúcido como terrible de la franqueza y la transparencia, sin apenas concesiones, valiéndose de una concepción exquisita del gore y de un retrato de las relaciones humanas que son cualquier cosa menos humanas, dando lugar durante buena parte de su metraje a un terror más penetrante y evocador de lo normal.

Pero, ya hemos visto que la película se deja contaminar en su parte final por algunos recursos más típicos que, si bien no resienten en exceso su valor, nos anuncian lo que iba a ocurrir con las imaginativas propuestas de Barker. Las posibilidades del camino que nos mostró quedaron eclipsadas, al menos en los circuitos del mainstream, por las fórmulas del susto fácil, las del superficial miedo al monstruo o psicópata de turno tras la esquina, en ocasiones hermanadas al gore mediante la vulgar y consabida explosión de sangre y vísceras; las propias secuelas de Hellraiser cayeron en ese discurso.

Y no es que se pretenda aquí atacar a ese tipo de películas de horror que unas veces rozan o traspasan la barrera hacia la comedia y otras simplemente buscan asquear al espectador y hacerle pasar un divertido mal rato, todos tenemos en mente un buen puñado de títulos que son verdaderas obras maestras; lo que más bien se quiere es reclamar algo más de esa profundidad que gente como Barker aportó al género. Se trata de reivindicar el uso sin ataduras de la imaginación para rasgar la fina superficie de la realidad cotidiana y dejar salir a la luz las imágenes más perturbadoras que podamos concebir, sumergirse en los abismos del ser humano y aprovechar todo el potencial creativo de sus sueños y anhelos por inconfesables que estos sean.

En definitiva, al fuero interno del hombre aún no se le ha sacado todo el jugo y sigue siendo una fuente de horrores insuficientemente aprovechada.

Aunque desde hace unos años Clive Barker haya puesto su extravagante imaginería al servicio de otros fines menos maliciosos, nos ha dejado bien claras las pautas para dar forma a un tipo de terror que no debería nunca desaparecer por motivos que él mismo reconoce:

“Necesitamos tocar la oscuridad de nuestra alma; es una forma de conectar con nuestro yo original, el yo que probablemente existía antes de que pudiéramos formar palabras, que sabe que el mundo contiene una gran luz y una gran oscuridad, y que una cosa no puede existir sin la otra” [5]

Esperemos que estas palabras se hagan realidad en el remake que parece estar en marcha, que con él se aprenda de los pequeños errores del original y se olviden por completo los desvaríos de sus continuaciones, y que la magia de los efectos digitales se ponga al servicio de un sentido del miedo absolutamente inmisericorde.

Juanma Cortés
2006

Hellraiser

Con su primer largometraje, que contó con un presupuesto de un millón de dólares, Barker consiguió recaudar más de 20.

 

 

 

 

 

[5] BARKER, Clive: Op. cit. pág. 12
Volver a La Cripta   1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6
2000 - 2008 TumbaAbierta.com sobre el material original. Alojado por RedisNet.com Preica.com Aviso Legal