El
maestro del cine de terror italiano y uno de los
directores mas importantes de todos los tiempos,
pese a una irregular filmografía, debido
en todo caso a que en vida jamás se reconoció
su arte, quedando relegado en su última
etapa a obras de serie B, Mario Bava
trabajó con gente de la talla de Rosellini,
Torneur, Walsh…
Mario Bava, hijo del escultor
y director de fotografía Eugenio
Bava, nació en San Remo (Italia)
en 1914 y murió en Roma en 1980. El niño
creció en un ambiente lleno de inspiración
perfecto para lo que sería después
su cine. Su padre había trabajado anteriormente
en películas como Quo
Vadis? (Enrico Guazzoni, 1912) o Cabiria
(Giovanni Pastrone, 1914) y obras maestras del
cine primitivo. Teniendo una base así es
normal que su primera película La
máscara del demonio (1960) sea considerada
una obra maestra.
Antes de adentrarnos en la que sería
su primera obra, veo necesario señalar
su primera incursión en el genero fantástico,
al lado de Ricardo Fredda y de
su discutida codirección en I
Vampiri (1956), influenciadísima
por Dreyer y su Vampyr
la bruja vampiro (1931). Cuenta la historia
de una bruja vampiro que necesita la sangre de
jóvenes para rejuvenecer y así poder
adoptar la personalidad de su bella sobrina, ya
se sabe, tintes lésbicos a mansalva de
los que posteriormente se abusaría en la
última etapa de la Hammer,
y que la censura italiana no tardó en eliminar,
este filme influenció mucho en su opera
prima.
La máscara del
demonio (1960), es la obra maestra instantánea
de su realizador. Contó con Barbara
Steele, que poco después quedaría
relegada a papeles en cintas de terror y como
la mejor Scream Queen de la historia del cine
muy a su pesar ya que muchas veces dijo que no
le gustaban las películas de terror e incluso
que las odiaba.
Esta película es la influencia mas incipiente
en uno de los mejores realizadores de la actualidad,
Tim Burton, que muchas veces llega a
plagiar la estética, onírica, bella
y terrorífica al mismo tiempo de La
máscara del demonio.
Y es que una película así no merece
menos, porque Bava consiguió
demostrarnos que el terror puede ser bello y romántico,
y que la angustia y el terror no tienen porque
ser desagradables, algo que muy a mi pesar confundió
Fulci.
viendo los primeros planos de la máscara
del demonio ya Bava nos adentra
en un mundo nuevo, oscuro y tenebroso donde una
bella bruja, Asa, será condenada
a la hoguera y decidirá vengarse de todos
aquellos que la quemaron junto a su amante también
condenado a muerte. Dos siglos después
Asa vuelve a la vida gracias a la sangre
humana. Éste será el momento de
tomar venganza.
Bava aquí hace gala de
su espléndida imaginaria visual, deudora
del expresionismo y asentando firmes pasos del
gótico italiano. My diferente del inglés
con la Hammer a la cabeza, el
gótico italiano se caracteriza por la voluptuosidad,
la perfección de la puesta en escena, los
primerísimos planos de las miradas, las
catacumbas, la venganza de los amantes masacrados.
En los años siguientes se alejaría
del terror haciendo algo de peplum, películas
como Esther y el rey (1960)
junto a Walsh; La
meraviglie di Aladino (1961), Ercole
alcentro Della terra (1961), donde tomó
por primera vez contacto con Christopher
Lee y que poco después protagonizaría
una de sus obras maestras, El
cuerpo y el látigo (1963).
.
De esta epoca sólo cabe señalar
su acercamiento al peplum, que si bien lo impregnó
de su estilo nunca alcanzó la perfección
ni la calidad que con sus obras de terror.
La muchacha que sabía
demasiado (La ragazza
che sapeva troppo, 1962) supone un importante
punto de inflexión en su carrera. Si bien
con ella nace el giallo, del que Mario
fue precursor e inventor, basándose en
noveluchas baratas cuya tapa era de color giallo
(amarillo), el giallo no deja de ser un thriller
con elementos sobrenaturales o mejor un suspense
con elementos fantasmagóricos, donde un
homicida casi sobrenatural actúa asesinando
como si concibiera una obra de arte.
En La muchacha que sabía
demasiado vemos ciertos elementos del giallo
pero aun no esta formado por lo que no deja de
ser un mero antecedente del giallo en sí.
Nora (Leticia Román) viaja a
Roma a ver a su tía una vez allí
es testigo de un asesinato cuando ella va a pedir
ayuda es atacada por un demente queda inconsciente
y el asesino se da la fuga. Nora una
vez despierta decidirá denunciar su situación
a la policía pero nadie la cree. Es momento
en el que Nora junto al Dr. Marcelo
Rossi (John Saxon) resuelvan el misterio.
Es una mediocre película cuyo único
deslumbrante acierto es el momento en el que la
chica queda inconsciente viendo allí un
estilo muy Bava, rápido
casi cruel pero hermoso, ver como la chica queda
inconsciente encima de un charco y como se hace
de día a través de éste no
tiene precio.
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