Llegamos
por fin a una de sus obras maestras, Las
tres caras del miedo (I
Tre volti Della paura, 1963). Si anteriormente
había trabajado con Lee
ahora le toca a Boris Karloff,
anfitrión que nos presentará tres
historias de terror en tono ascendente y por grado
de sobrenaturalidad.
La primera, El teléfono
(Il telefono) -en
la que aparece Michelle Mercier (de
la que se decía que era amante de la Steele)-
es un thriller muy en la línea giallo en
la que una muchacha se ve aterrorizada por la
llamadas de un siniestro asesino. Cuenta con sus
tintes lésbicos, ya muy típicos
en las películas de terror de esta época,
pero con la elegancia que caracteriza a Bava.
Los Wurdalak (I
Wurdalak) es un relato de vampiros inmensamente
romántico, en la que un viajero es acogido
en una casa en lo profundo de un bosque. allí
se percata de que el cabeza de familia Gorka
(Karloff) ha salido a una cacería y aún
no ha llegado, situación que inquieta a
la familia ya que ésta piensa que Gorka
ha podido convertirse en un wurdalak, vampiro
que necesita el amor de sus familiares para convertirlos
en criaturas de las tinieblas.
El acierto es crear situaciones de tensión
constantes ya que nunca se sabe o sospecha de
quien ha podido ser convertido así como
unos magníficos planos que sirven de ejemplo
de lo que son Las tres
caras del miedo como película. Si
no, atentos al último plano de esta historia.
Por último, la mejor historia, La
gota de agua (La
goccia d’aqua), en la que una enfermera
es avisada para que se haga cargo del cadáver
de una anciana muerta durante una sesión
de espiritismo. La enfermera mientras prepara
el cadáver, aprovechando que la asistenta
se ha marchado, le roba el anillo a la anciana
lo que provocará la ira de ésta
desde el más allá, con el inquietante
sonido de la gota de agua.
Ésta es sin duda la más terrorífica
e inquietante historia. Sólo con ver la
cara de la vieja, los contraluces, la vieja mansión,
las cartas de tarot por el suelo, los sonidos
de ultratumba… escalofriante.
El cuerpo y el látigo
(La frusta e il corpo,
1963) es a mi parecer su mejor película.
Aquí se encuentran todas las constantes
de Bava y funciona muy bien,
consigue enamorarte de algo tan terrorífico.
La película cuenta la historia de Kurt
(Christopher Lee), que después de estar
desaparecido unos años vuelve al castillo
de su familia reclamando su herencia como primogénito.
Su padre que sabe que su hijo no es buena persona
prefiere dársela a su otro hijo, Cristián,
éste casado con una antigua amante masoquista
de Kurt, Nevenka. Esto desencadenará
una situación muy incómoda debido
a la suma de un antiguo suicidio por parte de
la hija del ama de llaves que también fue
amante de Kurt. Una noche éste
aparece muerto y la sombra de su espíritu
se cierne sobre el castillo.
Es la mejor película de Bava,
muy influenciada por Henry James
Como siempre una fotografía asombrosa,
planos inquietantes, interpretaciones sobresalientes
y un misterio sobrenatural hacen 90 minutos de
puro placer. Es su mejor película de obligatoria
visión con un final alucinante. Cabe destacar
todas las obsesiones del director: mujeres bellas
atormentadas con su pasado incapaces de desarrollar
su amor por circunstancias sobrenaturales del
destino.
La consolidación del giallo llega con
Seis mujeres para el asesino
(Sei donne par l’assassino,
1964). Ambientada en el mundo de la moda donde
se comete un misterioso crimen de una bella modelo.
Lo que no sabían sus compañeras
es que ésta había apuntado el nombre
del asesino en un diario y que por temor a que
no se sepa nada de sus vidas querrán eliminar,
lo que provocará una oleada de maravillosos
crímenes.
Aquí es donde nace el asesinato como obra
de arte cada uno de los crímenes rebuscadísimos
tanto o más que la casi incoherente trama,
donde nunca se sabe quien es el asesino y qué
es lo quiere. No importa porque Bava
llega a momentos tan sublimes como la imitación
de suicidio de la mujer sexta que resulta tan
excepcional que hace que dé igual el resto
de la historia. Una vez más contraluces,
lluvia intensa, el primer asesino enmascarado
de la historia del cine y bellas mujeres dispuestas
a morir para nuestro entretenimiento. Aquí
está todo, no sabemos quién es el
asesino ni quién se esconde tras esa máscara
pero disfrutemos de ese rojo profundo hasta el
desenlace. |