En
1962, el guionista Stan Lee y
el dibujante Steve Ditko crearon
un personaje que estaba llamado no sólo
a revolucionar el mundo del cómic, sino
también a convertirse en la imagen corporativa
de la editorial Marvel.
Sin embargo, aquella primera historia publicada
el 15 de agosto de 1962 no nació con buenas
esperanzas puestas en ella. Cuando Lee
y Ditko crearon el personaje
les costó mucho poder vender la historia,
la editorial no veía viable un héroe
que recibe el nombre de un insecto que el público
suele considerar repulsivo.
La historia consiguió salir en el número
15 de la revista Amazing
Fantasy, cuyo índice de ventas estaba
bajo mínimos y estaba a punto de echar
el cierre. Dado que la serie ya parecía
irrecuperable, poco importaba sacar una pequeña
historia sin posibilidades. Ya con la revista
cerrada, cuando la editorial recibe los índices
de ventas del último número, enseguida
inicia los trámites para sacar una serie
regular dedicada plenamente al personaje.
Bajo el nombre de The
amazing Spiderman, el número 1 sale
a la calle en marzo de 1963 y pronto se alza a
los primeros puestos de ventas, convirtiendo en
cuestión de meses al personaje en un gran
éxito popular, recibiendo apodos como Spidey,
el trepamuros, o el lanzarredes.
El gran éxito de la serie se basa principalmente
en la cercanía de su personaje principal.
Es cierto que se trata de un héroe con
grandes poderes, capaz de trepar por las paredes,
dar grandes saltos, pasearse en red por la ciudad
y enfrentarse a los villanos más variopintos,
sin embargo, el gran acierto de sus creadores
radica en no olvidar que bajo la máscara
se encuentra un joven adolescente, tímido,
inseguro y con los mismos problemas que la media
de los lectores que compraban la revista. Spiderman
podía enfrentarse al temible doctor Octopus
y salir victorioso, pero Peter Parker a
penas podía conseguir una cita para el
fin de semana.
Otro aspecto importante es la idea de responsabilidad
que acompaña a la figura del héroe,
grabada a fuego en la célebre frase del
tío Ben “todo gran poder conlleva
una responsabilidad”. Tras estas palabras,
las extraordinarias habilidades del protagonista
pasaron de ser un don a una pesada losa con al
que ha de cargar el héroe por el resto
de su vida.
A lo largo de más de 40 años la
serie ha mantenido esa idea de cotidianidad y
cercanía que ha permitido que los lectores
no sólo se sorprendan con las hazañas
de su héroe, sino que por encima de todo
se identifiquen con su lado más mundano.
Peter Parker es uno de los pocos personajes
del cómic que realmente ha evolucionado
con el paso de los años. Terminó
el instituto, fue a la universidad, utilizó
su trabajo como fotógrafo para costearse
sus estudios e independizarse, ha tenido diferentes
relaciones sentimentales, se vio obligado a abandonar
la universidad al no poder compaginar el trabajo,
con su lado aventurero y la carrera, se casó
con Mary Jane Watson, su matrimonio ha
tenido sus crisis con separación temporal
incluida, consiguió trabajo como profesor
en un instituto. Todo aspectos que perfectamente
podrían formar parte de la vida de cualquier
persona normal y corriente, con la salvedad de
que cada día se pone un colorido traje
de mallas y sale a la calle a combatir el crimen.
Por la serie han pasado gran cantidad de personajes,
algunos efímeros, otros permanentes. Entre
los enemigos del superhéroe podemos destacar
especialmente la figura del Duende en
sus tres encarnaciones, que le han convertido
en el gran Némesis del arácnido.
Sin embargo no podemos olvidarnos del Doctor
Octopus, el Lagarto, el Buitre,
Misterio, el Hombre de Arena,
Kraken el cazador, Veneno o Matanza.
En el apartado amoroso, como decíamos,
la vida de Peter Parker estaría
marcada por Mary Jane Watson, aunque
también sus relaciones con Gwen Stacy
o La gata negra han sido decisivas
en la evolución del personaje.
Igualmente importantes han sido la tía
May, J.J. Jameson, Harry Osborn, Flash
Thomson o Robbie Robertson. Eso
sin olvidar a la eterna figura paterna ausente,
el difunto tío Ben, referente
moral y origen de la carrera heroica de Spiderman.
A lo largo de los años muchos son los
artistas que han pasado por las páginas
de Spiderman, algunos
con más fortuna que otros sin embargo hay
algunos nombres clave que han marcado el devenir
del personaje.
Dentro del apartado literario podemos encontrar
a una serie de guionistas que han dejado su impronta
indeleble. El principal es por supuesto el gran
Stan Lee. Creador de otros mitos
del cómic, como Los
4 fantásticos, Hulk,
Iron Man, Daredevil
o La patrulla X,
sus historias no están faltas de cierta
ingenuidad, marcadas pos su época, sin
embargo, es para muchos el Dios del cómic.
Otros nombres serían por ejemplo Gerry
Conway quien en junio de 1973 decidió
matar a la novia del héroe cambiando su
mundo para siempre; Tom DeFalco
y Roger Stern, quienes crearon
la saga del traje alienígena; o más
recientemente J. Michael Straczynski,
creador de la serie de televisión Babylon
5, y Brian Michael Bendis,
quienes han marcado una nueva era del personaje
en las series Amazing
y Ultimate Spiderman.
En el apartado de dibujantes, los primeros bocetos
del personaje fueron realizados por Jack
Kirby, sin emabrgo, el máximo
responsable del aspecto gráfico de Spiderman
sería Steve Ditko. Ditko
se encargaría de ilustrar los primeros
capítulos de la serie, abandonándola
en el número 38 de la serie regular. Su
Peter Parker era el más tímido
con diferencia y el más afligido, pero
sinceramente, la serie necesitaba un dibujante
mucho más dinámico para darle un
mayor impacto visual. Este dibujante sería
John Romita, que pasaría
a ser el dibujante abanderado del espíritu
del Lanzarredes durante los 70 y cuya influencia
se mantuvo inalterable en los diferentes dibujantes
que pasarían por la serie durante casi
dos décadas.
Tras John Romita, el ilustrador
que revolucionaría el apartado gráfica
del personaje sería Todd McFarlane,
quien proporcionó al disfraz del
arácnido unos ojos más grandes y
unas redes retorcidas, dinamizó sus movimientos
con piruetas imposibles y dio imagen a terroríficos
enemigos, como Veneno.
Si en los últimos años hemos comentado
que los guionistas que han marcado la pauta han
sido principalmente Bendis y
Straczynski, sus sosías
en el apartado visual han sido Mark Bagley
y John Romita Jr. Este
último es quizás quien lo ha tenido
más difícil, ya que si cualquier
dibujante que trabaje para la serie va a tener
la sombra de John Romita encima,
al hijo del maestro se le va a analizar su trabajo
con lupa en busca de influencias y divergencias
con su padre. |