Tras
el rotundo éxito de 28
días después (Danny Boyle, 2002),
aquel filme en el que un virus devastaba definitivamente
la ciudad de Londres que dejó al público
sumido en mil dudas y recelos frente a las guerras
bacteriológicas y químicas, se estrenó
este viernes 29 de junio en España 28
semanas después, la secuela.
Los productores de 28
días después mantuvieron
siempre la idea que el éxito cinematográfico
cosechado por su primera película sobre
guerras biológicas debía tener una
secuela. La segunda parte, denominada 28
semanas después, y dirigida por
el canario Juan Carlos Fresnadillo,
comienza con la certeza de que la pandemia que
acabó con Londres ha desaparecido, y que
queda la tarea de reconstruir el país.
El director de la primera parte, Danny
Boyle, y su equipo de producción,
se empeñaron en encontrar a un realizador
joven que pudiera hacerse cargo del rodaje de
la secuela. Y lo encontraron. Tras una larga búsqueda
se toparon con la película Intacto.
La decisión fue unánime. El nuevo
director debía ser el realizador canario
Juan Carlos Fresnadillo (Santa
Cruz, 1967).
Los productores, después de ver el único
largo del director canario decidieron contratarlo,
junto a Rowan Joffe (hijo de
uno de los productores habituales de Woody
Allen), Enrique López
Lavigne y Jesús Olmo
para que dieran forma al guión. La Fox
se encargó de llevar a buen puerto esta
producción.
Se trata de la primera superproducción
dirigida por el realizador canario. “Ha
sido una experiencia intensa que me ha hecho descubrir
algo que no había desarrollado todavía,
que era hacer una película de terror pero
partiendo de la realidad”, ha asegurado
Fresnadillo.
28 semanas después
no es sólo un filme de terror, sino que
está basado y estructurado en situaciones
que pueden llegar a ser reales. El propio director
valora esta circunstancia e indica que “las
películas de terror cuando son reales son
mucho más emocionantes e impactantes. 28
semanas después es una investigación
sobre esa forma de hacer cine”, en
la que se ha encontrado bastante cómodo.
A este respecto Fresnadillo
asegura que “la realidad es una fuente
estimulante. Hemos usado las imágenes que
hemos podido encontrar, por ejemplo, en youtube.com
sobre epidemias y catástrofes, las cuales
han sido fundamentales para encontrar lugares
comunes”.
El director canario afirma que se encuentra
cómodo en el thriller pero que no le desagradaría
cambiar de registro en próximos trabajos:
“confieso que me gustaría en
algún momento probar cosas nuevas, soy
curioso y pienso que poder cambiar de género
sería bueno para mi carrera”,
asevera, quien además indica que sus películas
"fetiche" son Vértigo
de Hitchcock, El
silencio de los corderos de Jonathan
Demme, El
Exorcista de William Friedkin
o El Resplandor
de Stanley Kubrick.
El éxito de taquilla en Estados Unidos
no se dejó esperar. Ya en mayo (se estrenó
el día 11) se había colocado en
el número dos de los ranking de taquilla
sólo por detrás de Spiderman
3 y había recaudado más de diez
millones de dólares, una cifra nada despreciable
para una película de género.
En el Reino Unido pasó algo parecido,
tras su estreno se colocó en el número
dos de las listas de taquilla de ese país.
En España la película se pudo ver
por primera vez este 29 de junio, la respuesta
del público español está
aún por discernir. “Me encantaría
que en mi país, que a mi público
le gustara la película igual que le ha
gustado al público anglosajón, pero
esto es un misterio, nunca se puede saber”,
apunta Fresnadillo.
La película, de corte comercial y anglosajona,
lleva a la cabeza un nombre español. La
marca hispana en el argumento y en el desarrollo
de la misma radica, según el propio director
en “el tratamiento del tema de la familia.
Es algo que está muy presente y creo que
tiene algo de latino, español, es mi obsesión
en la historia. Por ahí es por donde he
desarrollado la mayor parte de mis ideas, y de
mis obsesiones acerca de cómo una familia
queda rota, y no termina de superar la pérdida
de la madre”.
28 semanas después
se rodó íntegramente en Londres,
en un periodo de 10 semanas. Las caracterizaciones
de los lugares donde se rodaron escenas, y de
los propios personajes contribuyeron a que el
trabajo de producción se convirtiera en
una especie de museo de los monstruos.
El reparto está conformado por Robert
Carlyle (Eragon),
Rose Byrne (Sunshine)
y Jeremy Renner (El
fin de la inocencia). |