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La Cripta
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CINE | julio de 2007 Eduardo Serradilla Sanchis
THE TRANSFORMERS: MUCHO MÁS QUE ROBOTS
 

Si existe una auténtica simbiosis entre distintos elementos de la cultura del siglo XXI es, sin lugar a dudas, la historia misma de los Transformers. Su desarrollo explica cómo se pueden combinar distintos elementos, los cuales no guardan ninguna relación entre sí, y al final, dar como resultado toda una mitología llena de los escenarios y los personajes que definen una historia.

Todo comenzó a principios de los años 70 cuando el mayor fabricante de juguetes del Japón, Takara, logró la licencia de la empresa Hasbro Brother para fabricar, en su país, el G.I.JOE (el primer muñeco articulado de la historia y todo un referente cuando se habla del mundo del juguete).

Sin embargo Takara, en vez de fabricar una línea de héroe de acción, decidió crear, partiendo del molde original del muñeco, una figura transparente con elementos mecánicos que, a su vez, se combinaban en una línea de coches-robots.

De esta forma se iniciaba la línea Microman y Diaclone, antesalas de experimentación de los futuros robots transformables. El experimento fue todo un éxito y supuso que la propia Hasbro (a principios de los 80) le planteara a Takara unir sus fuerzas y desarrollar plenamente las mencionadas series.

Así nacería la primera versión del Optimus Prime -01 Convoy, en la versión japonesa- o de su enemigo Megatrón, dentro de la serie Transformer Junior de Takara Microman/ Microchange.

El resultado final vería la luz en 1984 cuando Takara fundiera las líneas Microman y Diaclone en una sola llamada, genéricamente, The Transformer.

Hasbro quería que aquellos juguetes tuvieran su propia historia, en donde se contara el origen de los robots que se pueden convertir en cualquier objeto, y que dotara a cada personaje de los rasgos que definen a las personas en su relaciones.

Fue entonces cuando la empresa empezó la búsqueda de un colectivo capaz de lograr su propuesta siendo Marvel Comics quien al final obtendría el encargo de dotar a la línea de juguetes de una identidad propia.

Marvel asumió el encargo con el entusiasmo propio de aquellos años 80 donde se buscaban todo tipo de fórmulas para captar a nuevos lectores y aumentar las ventas, aunque tuvo mucho que ver el editor, y luego guionista de la serie, Bod Budiansky. Éste comprendió las inmensas posibilidades que los juguetes de Hasbro ofrecían a un medio como el cómic para narrar sus aventuras y se puso manos a la obra para lanzar la primera serie limitada, de cuatro números, en la que se contarían los orígenes de los personajes, en el tecnológico planeta Cybertrón, y cómo éste se vio sacudido por una violenta guerra civil entre los heroicos Autobots, liderados por Optimus Prime, y los renegados Decepticons, bajo el férreo control de Megatrón.

El primer número contaba con la portada de Bill Sienkiewicz y el guión de Bill Mantlo.

La serie fue todo un éxito y Marvel empezó la publicación de la serie regular, mientras se implicaba en su adaptación a la pequeña pantalla (que duró cuatro temporadas, con un largometraje aprovechado para presentar personajes que luego tendrían un desarrollo posterior)

Durante esos años la filial de Marvel en Inglaterra (Marvel UK) sacó su propia publicación dedicada a los robots, en formato revista, combinando la edición de historia ya aparecidas en la serie original con otras escritas y dibujados por autores británicos (siendo ésta mucho más popular que la original y llegando a publicarse más de 300 números, frente a los 80 que duró al serie de Marvel).

A su vez, en 1987 aparecería el primer cruce entre los Transformers y los G.I.JOE (el cual se ha repetido un total de tres veces) demostrando la longevidad de la idea.

No en vano, la segunda generación de los robots volvería a las estanterías en los números 139-142 de los G.I.JOE (en 1993), pero para desaparecer 12 entregas después.

Ha tenido que pasar una década y varias revisiones de los personajes, en especial en formato televisivo, del cual destacaría Transformers Armada y Beast War -esta última en la que los robots acaban en un mundo primitivo y deciden asumir la forma de animales, dotando a la serie de un sin fin de aventuras, mezcla de naturalismo y mecanicismo, que no dejan indiferente al espectador- para que los Transformers volvieran hasta los estantes de las librerías.

En esta ocasión se trató de la editorial Dreamwave Comics -propiedad del dibujante Pat Lee- quien decidió rescatar las aventuras de los aguerridos robots y presentarlos con toda la grandiosidad de sus diseños, merced a las nuevas técnicas de dibujo y composición de página, propias de este siglo.

Como ejemplo, la portada de primer número estaba pensada como un póster en tres partes, donde se presenta a los protagonistas de la serie. Lee y el resto de los responsables de las series gráficas decidieron adoptar un estilo que los emparentaba, claramente, con la estética manga, aunque con toques propios de los cómics publicados en los Estados Unidos –lo que se conoce como Ameri-manga-.

En el tiempo en el que la compañía comercializó la nueva serie gráfica de los enormes robots -2002-2004- se lanzaron un total de siete series, incluyendo un cruce entre los Transformers y los G.I.JOE, otros de los personajes estrellas de la empresa Hasbro.

Lee y su equipo trataron de dotar a sus Transformers de una señas de identidad propias del siglo XXI, lo que supuso no continuar con los argumentos originales de Marvel Comics, aunque su influencia, en muchas de las historias, es más que palpable.

Cuando Dreamwave cerró sus puertas, la licencia pasó a manos de la editorial IDW, la cual continuó con algunas de las tramas que quedaron pendientes por el cierre de Dreamwave, a la vez que desarrollaba nuevas líneas argumentales.

A partir del verano de 2006, Norma Editorial decidió que ya era hora de que los Transformers regresaran a las librerías de nuestro país merced, también, al anuncio de que Steven Spielberg y su compañía Dreamworks había llegado a un acuerdo con Hasbro Toys para llevar a la gran pantalla las aventuras de los Transformers.

El realizador escogido para tal hazaña fue el siempre controvertido, pero espectacular director Michael Bay, aficionado, al igual que Spielberg, a los juguetes clásicos de los personajes.

Norma Editorial comenzó con la publicación de Transformers Generation 1La nueva generación- para continuar con Transformers Armada y, en los próximos meses Transformers Energón. La editorial también se encargará de publicar la mini serie de cuatro números que adapta el guión original de Alex Kurtzman y Roberto Orci para la gran pantalla.

Son historias tremendamente entretenidas, dotadas de un mayor ritmo y con colorido que trata de respetar el cromatismo propio de los juguetes –algo que considero todo un acierto- al respetar el espíritu de los diseños originales.

En cuanto a la película, después de que las cadenas de televisión de todo el mundo -en especial Cartoon Network- repusieran las series clásicas de animación, se convirtió, durante su génesis en uno de los secretos mejor guardados. Los sucesivos tráilers fueron desvelando, poco a poco, el paso de los juguetes al mundo real, con unos resultados realmente espectaculares. El último de todos, estrenado hace tan sólo unos meses, deja muy a las claras que, junto al estilo espectacular y algo confuso de Bay, los robots lucen –por lo menos lo que se puede ver de ellos- un aspecto increíble, sobre todo cuando se transforman ante el espectador.

La película ha sido presentada en Barcelona, en un pase especial, antes de la rueda de presentación del festival de cine fantástico de Sitges 2007, muestra de la fuerte apuesta que dicho estreno supone para este próximo verano.

Detractores ya tiene, como los hubo cuando el Salón Internacional del Cómic de Tenerife 2004 decidió organizar un pequeño recorrido por la historia de los personajes y aprovechar para presentar las series de la editorial Dreamwave, inéditas por entonces en nuestra geografía.

Claro que también estamos los que piensan que los Transformers se merecen un lugar de honor dentro del imaginario de las generaciones que crecimos jugando con ellos y leyendo sus aventuras gráficas.

Gracias a uno de esos “niños” grandes, Steven Spielberg, los Transformers han podido desembarcar en la gran pantalla y, qué quieren que les diga, a mí la idea me parece genial. Al igual que la oportunidad brindada por Norma para disfrutar con las nuevas aventuras gráficas.

Transformers

La insignia de los Autobots, aliados de los humanos.

 

 

 

 

Transformers

Este modelo Decepticon Communicator del 84 ha quedado completamente obsoleto tras la aparición de los soportes ópticos.

 

 

 

 

Transformers

Primera portada de los Transformers de Marvel.

 

 

Transformers

Dreamwave Comics también se hizo cargo de la edición de los cómics de Transformers.

 

 

Transformers

Portada del número 1 de la serie Traasformers de IDW.

 

 

Transformers

Norma recupera los Transformers para el mercado español.

 

 

28 semanas después

Con Transformers, Dreamworks inaugura una nueva era de "mechas" en el cine.

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