Desde
un principio uno tiene la impresión de
que esa idea de la "sesión doble de
terror" que ha propuesto la distribuidora
Manga Films responde a la necesidad
de dar salida a dos películas de baja estofa
que no sabía cómo vender. Parece
evidente que tras la división que se ha
producido en gran parte de Europa del proyecto
Grindhouse de Quentin
Tarantino (Death
Proof, 2006) y Robert Rodríguez
(Planet
Terror, 2007), Manga ha querido
darle la vuelta a la tortilla y agrupar en una
sesión doble dos títulos que de
otra manera estaban destinados si acaso a salir
de forma directa en DVD.
Puede que efectivamente detrás de esta
idea simplemente haya una intencionalidad comercial,
algo que por otro lado parece no estar funcionando
muy bien, con poca asistencia de público
a las salas, sin embargo, por una vez, y sin que
por ello tenga nada que ver la calidad final de
las películas, sí nos gustaría
alabar la propuesta. Dos películas (Desmembrados
y Ovejas
asesinas) por el precio de una es algo que
siempre es de agradecer.
En cualquier caso la propuesta de Manga
Films no engaña a nadie. Esta
sesión doble va dirigida a un público
muy específico (básicamente curiosos
y frikis varios) y desde luego su verdadero disfrute
no se va a encontrar en la pantalla, sino en acudir
a la sala en grupo, bien acompañados por
productos varios de consumo calórico (el
combo mexicano con nachos y queso fundido puede
ser una buena opción), eso sí siendo
civilizados y cuidando la limpieza de la sala.
En ningún momento se promete ofrecer dos
obras cumbres de género fantástico,
ni mucho menos, sino más bien dos cintas
cuya máxima ambición es entretener
a los espectadores con unas imágenes y
unas historias de alto contenido psicotrónico.
Sin embargo, las cintas escogidas se quedan a
medio camino. No ofrecen la suficiente calidad
como para disfrutarlas como película, ni
su nivel de absurdo es tan alto como para dejarse
llevar por el placer psicotrónico.
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