En
un primer momento este título podría
parecer un remake más de La
noche de los muertos vivientes (1968)
de Romero y, aunque en
cierto modo lo es, las innovaciones argumentales
y del lenguaje cinematográfico utilizadas
la convierten en una rara joya.
Tras la cámara, el director británico
Danny Boyle (Trainspotting,
1996) quien ha vuelto a su país de
origen para rodar este film de bajo presupuesto
rodado en soporte digital.
28 días es el tiempo que precisa
un mortal virus sintético para devastar
toda Inglaterra. Los supervivientes se cuentan
con los dedos de una mano mientras que las
calles desiertas se encuentran infectadas
de peligrosas criaturas que un día
fueron humanas. Jim se encontraba
en coma el día que una banda de activistas
liberó el virus de un laboratorio
del gobierno. El despertar sólo será
el comienzo de su pesadilla.
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