Costosos
efectos especiales a los que cada vez nos vamos
acostumbrando más, en una espectacular
película que recupera el subgénero
de catástrofes y nos avisa de lo que podría
pasar en un futuro cercano con un clarísimo
mensaje ecologista. Como anécdota decir
que de los 125 millones de dólares de presupuesto
de la película, Roland Emmerich
aportó de su bolsillo 200.000
para que su película fuera "amable
con el medioambiente".
Dennis Quaid (Frequency,
2001) aparece en esta película en el papel
del climatólogo Jack Hall, junto
a Jake Gyllenhaal, quien fuera
el enigmático Donnie
Darko (Richard Kelly, 2001).
|