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18-06-2004
HARRY POTTER Y EL PRISIONERO DE ASKABAN /
HARRY POTTER AND THE PRISONER OF AZKABAN
Género: Fantasía
Nacionalidad: Estados Unidos
Año: 2004
Duración: 142 mins.
Ficha técnica

Dirección - Alfonso Cuarón
Guión - Steven Kloves, basado en el libro de J.K. Rowling
Producción - Chris Columbus, David Heyman y Mark Radcliffe
Fotografía - Michael Seresin
Música - John Williams

Ficha artística

Daniel Radcliffe - Harry Potter
Richard Griffiths - Tío Vernon
Pam Ferris - Tía Marge
Fiona Shaw - Tía Petunia
Harry Melling - Dudley Dursley
Adrian Rawlins - James Potter
Geraldine Somerville - Lily Potter
Gary Oldman - Sirius Black

Comentarios

Dark Sirius, antiguo discípulo del malvado Voldemort, ha escapado de la prisión de Azkaban donde estaba recluido por la muerte de los Potter. Todos temen que Sirius vaya en busca de Harry para matarlo, menos él, deseoso de oponerse a quien traicionó a sus padres. Pero Harry deberá también enfrentarse a los Dementores, que guardan el castillo de Hogwarts en busca de Sirius Black, unas criaturas que se alimentan del miedo de sus víctimas.

La elección de Alfonso Cuarón para este tercer título de Harry Potter extrañó al principio. Chris Columbus como realizador de los dos primeros filmes había sentado las bases y la imaginería visual de un personaje cuyos libros se venden por millones en todo el mundo. Pero parecía lógico que no fuera el más indicado para adaptar la más oscura de las novelas, Harry Potter y el prisionero de Azkaban marca el principio de la mayoría de edad para el aprendiz de mago, Harry ya no es el niño ilusionado de las dos entregas anteriores, comienza a darse cuenta de que vivir entre dos mundos para un huérfano como él no es tarea fácil. En el mundo de los humanos, donde le está vedado el uso de la magia, es un condenado al ostracismo, ocultándose para practicar simples trucos nuevos y debiendo aplacar su ira y su frustración para no romper las reglas. El trato inhumano que recibe por parte de su familia adoptiva lo acerca a esas figuras tan propias de la literatura inglesa del siglo XIX, los Oliver Twist, los David Copperfield, pero con el punto de rebeldía propio de otra generación inglesa de mediados de los 60, que le hace saltar de rabia cuando alguien desprestigia la memoria de sus padres.

Es en este filme cuando Harry Potter se dará cuenta de que la vida no es un camino de rosas, que incluso las cosas más puras pueden sufrir las consecuencias terribles de una injusticia (representado en la forma del hipogrifo) y que al final no quedan más que dos formas de enfrentarse a ella, la resignación por lo que nos viene dado o la sublevación ante la rigidez de unas normas establecidas que impiden hacer justicia. En este caso Harry, ayudado por el representante de esas mismas normas, el profesor Dumbledore, y por el nuevo profesor Lupin, antiguo amigo de sus padres, se enfrentará no sólo al peligro que representa Sirius Black, sino más en esencia a sus enemigos interiores, el miedo a la soledad y a la falta de recuerdos de su familia. Harry vive un viaje iniciático mucho más intenso y dramático que en experiencias anteriores, con un regusto amargo que se transmite a toda la parte final del filme, para asimilar que los finales felices sólo se dan en los cuentos y que la realidad sólo nos brinda oportunidades para ir enmendando errores y nunca de forma perfecta. En este sentido la tercera entrega de Harry Potter es un filme mucho más maduro, oscuro y triste, menos maniqueo, donde Harry aprende a no prejuzgar las cosas por su apariencia sino por la índole de sus actos.

En menor medida, también Hermione y Ron pasan por un proceso de aprendizaje hacia la madurez formulado en detalles que no conviene que juzgue aquí para no desvelar buena parte de las sorpresas del filme.

La dirección de Cuarón es muy acertada al detenerse más en el desarrollo humano y sentimental de los personajes y menos en su aprendizaje como magos. Su estilo visual se aparta de la grandilocuencia de Columbus, apoyándose más en el registro de los actores y en la naturaleza como marco de las pasiones y peligros que aguardan a los protagonistas.

Pequeños y mayores podemos dejarnos sorprender por el estilo diferente de esta tercera entrega, la más difícil de adaptar de cuantas hasta ahora se han filmado y la más ambigua, o envolver por su aire nostálgico. Los actores han crecido y así también su capacidad para trasmitir la inquietud de sus personajes. Mención especial para Gary Oldman y David Thewlis, y mencionar a Michael Gambon sustituyendo al llorado Richard Harris como Dumbledore, sin olvidarnos de Emma Thompson o de Alan Rickman, exquisitos ambos en sus pequeños papeles. Como es habitual en la saga, la cuidada producción consigue hacernos creer sin esfuerzo que estamos en el mundo mágico de Hogwarts acompañando a Harry Potter, infundidos por la magnífica banda sonora de un John Williams aún en forma.

Anécdotas:

* Tras el fallecimiento de Richard Harris y antes que Gambon, se barajaron los nombres de Christopher Lee e Ian McKellen.

* También se habló de Ewan McGregor para interpretar al profesor Lupin.

* Como otros actores de la saga anteriormente, Emma Thompson aceptó el papel sólo para satisfacer a su hija pequeña.

* Gary Oldman tuvo otros motivos, llevaba más de un año sin trabajar en una película.

* Alfonso Cuarón hace un cameo interpretando al personaje animado de un cuadro que reprende a Harry por molestarle con su luz.

* Se contrató a un ilusionista profesional para enseñar trucos de magia a los actores de tal modo que algunos pudieran hacerse en el set sin necesidad de recurrir a los efectos especiales.

* Alfonso Cuarón tuvo prohibido por contrato blasfemar delante de los niños.

* Las estatuas de águilas con una serpiente en la boca que aparecen en el patio son un homenaje al escudo de México, patria de Cuarón.

* La Warner proveyó a los acomodadores de los cines de visores nocturnos para detectar posibles grabaciones pirata.

* Cuarón, inmerso en la post-producción del filme no pudo aceptar el ofrecimiento para dirigir la cuarta parte, Harry Potter y el cáliz de fuego, que finalmente firmará Mike Newell (Donnie Brasco, 1997). La película que ha comenzado a rodarse en marzo de este año y que se espera se estrene a finales de 2005, tiene a los mismos intérpretes en los papeles principales, lo que desmiente de momento los rumores que apuntaban la posibilidad de que fueran sustituidos por actores más jóvenes.

César Ibáñez Chiarcos

 Web oficial  Tráiler en quedetrailers.com
Harry Potter y el prisionero de Askaban

Todo cambiará

 

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