La muerte y resurección de Catwoman ya fue llevada anteriormente al cine por Tim Burton en Batman vuelve (1992). En aquella ocasión el personaje, creado en 1940, realizaba su cometido original como enemiga de Batman. Michelle Pfeiffer interpretaba a Selina Kyle, una secretaria embutida en un traje de corte doméstido diseñado por el propio Burton, la cual compartía plan con el Pingüino interpretado por Danny De Vito.
El éxito inmediato de la cinta no sólo aseguró la continuidad del murciélago en la pantalla, sino que desató toda una cadena de rumores sobre un film con la gata como protagonista. Tras 12 años de vapulear el proyecto, el director francés Pitof (Vidocq, 2001) era reclutado por la productora Denise DiNovi (quien ya había trabajado en la secuela de Batman) para encabezar el proyecto que redefiniría el personaje casi por completo.
Patience Philips es nuevamente una amable diseñadora con la mala estrella de estar en el sitio equivocado en el momento inapropiado. El dueño de la compañía para la que trabaja (Lambert Wilson), y su pérfida mujer (Sharon Stone) confiesan en privado los efectos secundarios del nuevo producto rejuvenecedor que lanzarán en breve. Como no podría resultar de otra manera, el asesinato entra en escena al tiempo que una jauría de felinos devuelven el último aliento a Patience que regresará a la vida ágilmente como Catwoman.
Los creadores del film decidieron rodar escenas adicionales pocos meses antes del estreno ante la mala acogida del público en los preestrenos previos. Además, la imagen de la Pfeiffer aparece en pantalla por unos segundos en formato fotográfico.
El doble en las escenas de acción de Halle Berry es un hombre: el experto en artes marciales de origen hawaino Nito Larioza suplantó a la actriz en los momentos arriesgados. |