La semilla de Chucky es la quinta entrega de la saga que inauguró El muñeco diabólico allá por 1988 y de la que únicamente -por fortuna o desgracia- hereda al guionista original de toda la saga, Don Mancini, ahora embarcado en labores de dirección (aunque ya había dirigido la segunda unidad de La novia de Chucky en 1998). Como monstruo ya consagrado, Chucky (siempre con la voz de Brad Dourif) ya ha sido protagonista de sus propios films, ha tenido novia y, producto de ello, descendencia. También, como vieja gloria del terror, con el paso de los años se le ha dejado de tomar en serio y buena prueba de ello es esta comedia que homenajea a multitud de clásicos del género de terror, como Psicosis (1960) o El Resplandor (1980) además de otros que nunca llegaron a serlo como la infame Glen or Glenda (1953) del llamado peor director de la historia del cine Ed Wood.
El escarceo amoroso protagonizado por Chucky y Tiffany en la anterior entrega ha dado como resultado a un pequeño huérfano de plástico que ha crecido encarcelado por un malvado ventrílocuo siendo obligado a realizar un inmundo número cada noche. Cual pinocho, el juguete escapa de su prisión al descubrir en un programa de televisión quiénes son sus verdaderos padres.
Dourif, Mancini y el dúo protagonista presentaron el film en el festival de Sitges 04. |