Trevor Reznik padece un grave problema de insomnio, lleva sin dormir desde hace un año y esto le provoca intensas alucinaciones. Además, la fatiga le ha deteriorado terriblemente su condición física y su salud mental, y todo ello le está causando problemas con sus compañeros de la fábrica en la que trabaja, sobre todo tras un accidente en el que se ve involucrado. Ya no sabe si todo forma parte de una conspiración para que se vuelva loco o sus pesadillas son fruto del cansancio.
Se trata del nuevo trabajo y muestra del buenhacer en el marco del terror psicológico de Brad Anderson, autor de Session 9 (2001). Sin duda lo mejor del filme es el trabajo de Christian Bale (El imperio de fuego, 2002), que no dudó en convertirse física y mentalmente en su personaje, sometiéndose a una dieta imposible durante semanas hasta convertirse en un esqueleto viviente.
Esta película, rodada en Barcelona y producida por Julio Fernández (presidente de Filmax), fue seleccionada en los festivales de Sundance y Berlín y logró en Sitges el premio al mejor actor para Bale y en Neuchâtel el Méliès de Plata y el Premio Narcisse a la Mejor película. |