Con Birth, el innovador director Jonathan Glazer -internacionalmente conocido por sus vídeos musicales y anuncios publicitarios- confirma el talento que mostró en su brillante debut, Sexy beast (2000). Ahora forma equipo con la galardonada Nicole Kidman en una historia de amor metafísico que explora la separación entre lo que sabemos y lo que sentimos. La actriz australiana da vida a Anna, una delicada viuda que está a punto de empezar una nueva vida cuando aparece un chico que afirma ser la reencarnación de su esposo.
En el papel de Anna, Kidman logra una asombrosa transparencia emocional en su retrato de una mujer inteligente que descubre el otro lado de sí misma al enfrentarse a esta extraña pero tentadora posibilidad. La actriz encuentra la réplica perfecta en el joven actor canadiense Cameron Bright (El enviado, 2004) que encarna al pequeño intruso con una quietud perturbadora y una gran convicción.
Para esta historia muy poco convencional Glazer ha creado un mundo que es a la vez extraño y familiar. Como muchos cuentos de hadas, Birth es en parte una historia romántica, en parte misterio y también un drama familiar que plantea cuestiones como el amor, la mortalidad y el enfrentamiento con lo desconocido.
Además, el director ha conseguido la colaboración de otras estrellas del cine internacional. El gran reparto cuenta con la leyenda de Hollywood Lauren Bacall (Misery, 1990), Danny Huston (21 gramos, 2003), Anne Heche (Psicosis, 1998) y el sueco Peter Stormare (Minority report, 2002), entre otros.
A fin de desarrollar la historia, el renombrado productor Jean-Louis Piel sugirió hablar con el distinguido escritor francés Jean-Claude Carrière, colaborador de Luis Buñuel (Belle de jour, 1967) en el cine y de Peter Brook en el teatro. Al autor le intrigó la idea de Glazer y los dos creadores se reunieron a principios de 2001 para concretar la trama. Así empezó un diálogo que continuaría a lo largo de unos 18 meses y cuyo resultado sería el guión de Birth. |