Dos hombres se despiertan encadenados a la pared de un lavabo subterráneo. Lo único que saben es que uno de ellos debe matar al otro antes de 8 horas o ambos morirán. Esta película, de trama intrincada y final sorprendente, constituye una intensa y compleja incursión en el suspense, con un tratamiento visceral y asombrosamente humano del terror que no ha dejado de arrancar gritos a los espectadores desde su estreno en los festivales de cine.
En este largometraje, todas las víctimas deben afrontar una elección horrible de la que depende su vida. Un hombre sólo puede librarse de morir enterrado en vida escapando a través de una red de alambre cortante, una mujer debe matar a otro hombre para poder liberarse de una carcasa metálica programada para arrancarle la mandíbula... Estos juegos, orquestados por un asesino conocido como Jigsaw ("rompecabezas"), elevan a Saw por encima de las andanzas de los asesinos en serie típicos del cine y aportan una nota macabra a la atmósfera de terror de este thriller.
Esta película, que clausuró el festival de Toronto y se proyectó en Sundance con un montaje "sin cortes", mientras que en San Sebastián logró el Premio del público, se rodó en sólo 18 días en Los Ángeles. En Saw, podemos encontrar referencias al giallo de Dario Argento, como los guantes negros del asesino. |