Acantilados,
sectas religiosas y la costa escarpada de
Gales son los ingredientes con los que Adèle
(María Bello) y su hija Sarah
(Sophie Stuckey) se encuentran al visitar
a James (Sean Bean), un artista
exiliado voluntariamente en busca de un
retiro inspirador. Cuando la pequeña
desaparece tragada por las turbulentas aguas
de la bahía, el matrimonio decide
tomar caminos distintos en la búsqueda.
Adèle tomará el
camino más difícil que le
llevará a enfrentarse directamente
con las fuerzas de la oscuridad encarnadas
por la hija de un reverendo que parece haber
vuelto desde el más allá.
Uno de los vivos por uno de los muertos,
reza la leyenda local donde se puede devolver
al plano de los mortales a un alma perdida
a cambio de una muerte que ocupe su lugar,
y ésta es la oportunidad que Adelle
no piensa perder.
Paul W. S. Anderson (Resident
Evil, 2002) y su productor habitual
Jeremy Bolt son sólo
algunos de los nombres conocidos del género
que forman parte del equipo técnico
de esta cinta que dirige John Fawcett,
responsable del primer título de
la saga Ginger
Snaps (2000) y solicitado realizador
de series para televisión como Xena:
La princesa guerrera (1995), Abducidos
(2003) o Mutante
X (2002).
La adaptación de la novela Sheep
("oveja") de Simon Maggin
corrió a cargo de Paul Tamasy
(guionista de la saga
Air Bud) y Stephen Massicotte
(Ginger
Snaps 3: El Comienzo, 2004) que cambiaron
el descriptivo título ovino por una
sugerente oda a la falta de luz. |