En
1988, en pleno revival del cine de plagas
monstruosas e invasiones espaciales, el
director español Juan
Piquer Simón realizaba una de
las cintas más escalofriantes de
la década consiguiendo una distribución
internacional de éxito. Slugs,
muerte viscosa contaba con los conocidos
caracoles sin concha como protagonistas
en busca de alimentos.
No sería hasta El
cazador de sueños (Lawrence Kasdan,
2003), la adaptación del libro de
Stephen
King, que tendríamos una nueva
oportunidad para ver a un singular invasor
interestelar con similares características
mucosas.
Así, los amantes de la entomología
encuentran en Slither:
La plaga una nueva aparición
de babosas hambrientas a medio camino entre
el terror y la comedia, que marca el debut
en la dirección para la gran pantalla
de James Gunn, guionista
del acertado remake de Amanecer
de los muertos (Zack Snider, 2004).
Antiguo colaborador de la factoría
Troma y poseedor del dudoso
orgullo de haber dado forma a las dos entregas
de las aventuras en carne y hueso de Scooby
Doo, Gunn devuelve
al planeta Tierra una invasión extaterrestre
a bordo de un meteorito caído.
En cuanto al reparto se produce un curioso
paréntesis entre el nuevo héroe
espacial Nathan Fillion
(Serenity,
2005) y el veterano psycho Michael
Rooker (Henry,
retrato de un asesino, 1986), todo
un festival de referencias para el aficionado
al fantástico.
El film ya fue estrenado en Estados Unidos
el pasado mes de marzo. |