| Seamos
sinceros. Hora punta
3 no va coger a nadie por sorpresa.
Todo lo que voy a decir en esta crítica
es perfectamente predecible sin necesidad
de ver la película. Hora
punta 1 (Brett Ratner, 1998) era
una película sencilla sin muchas
ambiciones, que para el espectador menos
exigente tenía un pase. Por alguna
razón, se convirtió en un
éxito de taquilla, consiguiendo que
Jackie Chan tuviera su
primer éxito en Estados Unidos, y
que Chris Tucker pasara
de ser el actor secundario cómico
gritón y estridente de El
quinto elemento (Luc Besson, 1997),
a ser el actor protagonista gritón
y estridente que con esta tercera parte
se ha metido en el bolsillo 40 millones
de dólares.
Evidentemente con los beneficios
que dio la primera parte una secuela era
inevitable. Sin embargo, cualquier posible
gracia o encanto que pudiera tener la primera
parte aquí brillaba por su ausencia.
A pesar de esto, sorprendentemente Hora
punta 2 (Brett Ratner, 2001) volvería
a resultar rentable.
El hecho de que se haya
tardado seis años en rodar la tercera
parte se debe básicamente a las ínfulas
de estrella de Chris Tucker,
quien desde un principio se hizo de rogar
para sacar mayor tajada. Esto no es criticable
en una industria como la de Hollywood donde
lo que cobras es lo que vales. Sin embargo
sorprende que los productores hayan tenido
tanta consideración por un actor
que en los últimos 10 años
sólo ha rodado 3 películas,
que como pueden adivinar son Hora
punta 1, Hora
punta 2 y ahora, Hora
punta 3.
Honestamente, yo fui a
ver esta película por la misma razón
por la que ví las dos anteriores,
y es que desde que vi de pequeño
a Jackie Chan en
El Mono Borracho en el ojo del Tigre
(Woo-ping Yuen, 1978) tengo una debilidad
por sus películas. Es cierto que
su calidad interpretativa tiene coeficiente
negativo, que sus tramas son tontas y absurdas,
pero siempre me ha fascinado su habilidad
acrobática. Además cumplimos
años el mismo día, que es
una razón tan válida como
cualquier otra.
Sin embargo, por un lado
los años no pasan en balde (Chan
tiene ya 53 años), y por otro, las
normas de las compañías de
seguros de las producciones de Hollywood
no permiten que uno de los actores principales
de la película haga sin necesidad
de dobles las animaladas que Chan
suele hacer en China. En ese sentido, los
fans del actor se van a sentir defraudados,
ya que a penas tiene escenas de acción
destacables y en ellas se opta más
por el uso de cables y efectos de ordenador.
La cinta mantiene el tono
de humor blanco de las cintas anteriores,
con frecuentes conflictos idiomáticos,
y gags físicos. A Chan
y Tucker en esta ocasión
se les une el actor francés Yves
Attal, que interpreta a un taxista
francés que descubre gracias a los
protagonistas lo que significa ser americano.
La chica de la película
está interpretada por Noemí
Lenoir, cuya técnica actoral
es incluso inferior que la de Jackie
Chan.
Sorprende la presencia
de artistas como Max Von Sydow,
quien se limita a cumplir con su papel,
o Roman Polanski, que hace
un breve cameo que supone uno de los momentos
más cómicos de la película.
Tras salir medianamente
bien parado de su trabajo en X
Men 3 (2006), Brett Ratner
vuelve a rodar una película sin gracia
ni personalidad, colocando la cámara
de manera funcional, y con un montaje ramplón
que no sabe dar ritmo a la película.
En definitiva, Hora
punta 3 es una cinta para fans de
la serie (si es que los hay), fans de Chris
Tucker (si es que los hay), o para
aquellos fans obcecados de Jackie
Chan que haga lo que haga seguimos
pasando por taquilla. |