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¿Se han preguntado, alguna vez, de
dónde salen los sonidos que escuchamos
por la noche? ¿O cuál es la
razón por la que los gatos salen
por las noches, a pasear por los tejados
de las casas? ¿O por qué nos
levantamos con el pelo todo revuelto, tras
pasar una noche durmiendo?
Son muchos los secretos
que la noche esconde, celosamente, y hay
un niño que está a punto de
descubrirlos.
Su nombre es Tim
y su vida transcurre en un orfanato, acompañado
de muchos niños como él. La
diferencia con sus compañeros es
que Tim pasa las noches en el tejado,
contemplando las estrellas, especialmente
su favorita, Adhara. Así
Tim logra sobreponerse al miedo
que le da la oscuridad, eternamente ligada
a la noche.
Sin embargo, una noche, Tim descubre
que su estrella favorita no está
donde debiera, al igual que otras muchas
compañeras suyas. Alarmado ante tal
descubrimiento, Tim se topa con
el Pastor de gatos, encargado de velar por
todos y cada uno de los felinos que se encargan
de velar el sueño de los más
pequeños.
La diferencia es que el felino encargado
de velar por Tim, Tobermory,
no es, precisamente, el mejor de los guardianes
y siempre termina durmiéndose en
vez de velar por la seguridad de Tim.
Aún así, la determinación
del infante por descubrir la verdadera razón
de la desaparición de su querida
estrella Adhara acabarán por convencer
al Pastor de gatos de que lo mejor que puede
hacer es llevar a Tim hasta el
responsable de Nocturna, un ser llamado
señor Moka.
Comienza, entonces, una carrera contra
el tiempo y contra la malvada sombra que
amenaza con devorar el reino de Nocturna
y todos sus habitantes.
Para Tim supondrá una ocasión
única para conocer a todos los habitantes
de Nocturna, empeñados en lograr
que los humanos descansemos cada noche,
con dulce sueños, sonidos relajantes,
gatos que nos cuiden, luminosos que alumbren
las calles, o despeinadoras que se empeñen
en lograr que nuestros cabellos adquieran
tal o cual estilo.
Lo que ocurre es que el pequeño
protagonista deberá poner lo mejor
de su parte para lograr que todo vuelva
a la normalidad, ante la amenaza que se
cierne sobre el reino de la noche.
Nocturna
supuso una de las más gratas sorpresas
del pasado Festival
de Cine de Sitges por varias razones.
La primera -y puede que no les parezca la
más importante- fue que en su pase
de presentación durante el mencionado
festival, la sala del cine Retiro estuvo
totalmente llena de un público que,
a tenor de los aplausos del final, disfrutó
con la proyección.
Todavía son muchos los que piensan
que sólo las películas llegadas
desde la factoría Disney
merecen una hora y media de su tiempo, olvidando
que, desde hace más de una década,
son muchas las historias animadas que ya
han igualado, por no decir, superado, las
propuestas de la mencionada Disney.
Si a ello le sumamos el rechazo que las
películas de nuestro país
causan en buena parte del público
–con razón o sin ella- resulta
digno de comentar que Nocturna
agotara sus localidades.
Después está lo atractivo
de su historia y la muy buena puesta en
escena de sus realizadores- a la vez que
guionistas y diseñadores gráficos-
Víctor Maldonado
y Adrià García.
Con Nocturna,
ambos directores demuestran que se puede
hacer una animación de calidad en
nuestras fronteras y contar una historia
que interese tanto a los más pequeños
como a los adultos, quienes al final son
los responsables de llevar a los niños
al cine. También puede que les resulte
trivial esta última afirmación,
pero, cuando se trata de animación,
antes hay que convencer a los padres que
a los niños, dado que los segundos
tienen poca capacidad de elección
merced a su corta edad y a su total dependencia
para con sus progenitores.
De ahí que el acierto de la narración
sea doble, al lograr interesar tanto a los
pequeños de la casa como a los mayores.
Los personajes principales –especialmente
Tim, el Pastor de Gatos,
el señor Moka, la Estrella
Polar y el intrépido Luminoso
que acompañará a Tim
en su aventura- están bien planteados
y es fácil, para los espectadores,
identificarse con ellos.
Está claro, al tratarse de una
película de animación, que
una de las mejores bazas son las voces de
actores tan conocidos como Imanol
Arias –Pastor de gatos-;
Carlos Sobera –señor
Moka- y la cantante y presentadora
Natalia, en el papel de
la hermosa y entrañable Estrella
Polar, para dotar de vida a los personajes
animados.
Otra cosa muy distinta es olvidar el trabajo
de sus directores y de todo el equipo técnico
-200 artistas, trabajando durante cuatro
años-, responsables de que Nocturna
haya logrado ser una realidad que ahora
se puede ver en nuestros cines. Gracias
a su empeño y dedicación –tal
y como comentaron ambos responsables antes
del pase en el cine Retiro- un proyecto
tan interesante y atractivo, visual, estéticamente
y narrativamente hablando, ha logrado llegar
a la gran pantalla de nuestro país.
Sería bueno que los espectadores
fueran capaces de dejarse seducir por esta
historia y por todos los secretos que cuenta
del universo de la noche, poblado de seres
que están empeñados en lograr
que nuestro descanso sea todo un placer.
De paso, Nocturna podría ser una
piedra más en la nueva animación
que desde hace unos años lucha por
abrirse paso en un mercado cada día
más competitivo y condicionado por
los costes de producción, mucho más
elevados en Europa que en Asia, lo que dificulta,
sobre manera, lograr que este tipo de proyectos
llegue a ver la luz.
Nocturna lo ha logrado y además
con la mejor de las notas. Ahora sólo
queda que se dejen seducir por los sonidos
de la noche, tal y como hicimos todos los
espectadores que la disfrutamos durante
el encuentro cinematográfico de Sitges.
Ustedes verán. |