| ATENCIÓN
EL SIGUIENTE TEXTO CONTIENE SPOILERS QUE
DESVELAN PARTE DEL CONTENIDO DEL FILM
Shoot´Em
up es una película directa,
sin concesiones, como una cachetada de aire
caliente una mañana de verano.
Para el espectador no
hay tiempo de adaptarse a la situación;
un coche, una mujer corriendo, un hombre
sentado en un banco de la calle y después,
todo se desata.
La mujer está embarazada
y el hombre que la persigue, armado, sólo
quiere acabar con ella. Y en medio de todo,
un extraño, comiendo zanahorias y
dispuesto a impedir que aquello suceda.
Aparentemente está desarmado, pero
cuando cambia la zanahoria por un arma,
se convierte en un letal tirador, capaz
de abatir no sólo al primer perseguidor
sino a buena parte de los que llegan detrás
de él.
Para complicar más la situación,
la mujer termina por dar a luz, entre tiroteo
y tiroteo con lo que el desconocido tendrá
que cargar, además de con la madre,
con el recién nacido.
Por fortuna para el recién llegado,
al desconocido no parece importarle cargar
con él, lo que le asegura un futuro
mucho más prometedor que con los
asesinos que sólo buscan su muerte.
Este primer round cae del lado del desconocido,
aunque la madre muere víctima de
las balas que llueven por doquier.
No obstante, está claro que los
asesinos, liderados por el megalómano
señor Hertz, no están
dispuestos a darse por vencidos y empiezan
una caza del hombre –y del recién
nacido- que siembra de cadáveres
la ciudad.
Ante la problemática de cargar
con un bebé, el desconocido acude
a una vieja amiga, una prostituta llamada
Donna, la cual está especializada
en dar a sus clientes “leche materna”
de sus pechos.
El desconocido piensa que nadie mejor
que ella para amamantar a un bebé.
Lo malo es que Hertz y sus hombres
piensan lo mismo, de ahí que Donna
acabe formando parte de la extraña
aventura que el desconocido, apellidado
Smith, había comenzado cuando
su vida se cruzó con una embarazada
perseguida por un asesino.
Todo lo que les he contado transcurre en
no menos de treinta minutos, contados con
un ritmo frenético y donde el ruido
de los casquillos al caer se mezcla con
el de los cuerpos cayendo como los naipes
de una baraja. Los tiroteos se intercalan
con pequeños momentos de cierta tranquilidad,
todos ellos desbaratados por el grupo de
asesinos que quiere ver muerto al señor
Smith.
A medida que el metraje avanza descubriremos
las verdaderas causas de toda aquella locura,
con tintes esperpénticos y kafkianos,
aunque el tráfico de influencias
políticas, los lobbys industriales
que presionan para evitar cualquier control
sobre el uso de las armas de fuego en los
Estados Unidos, y la propia demencia del
ser humano por perpetuarse en el mundo de
los vivos resaltan sobre el resto.
Para el director de la película,
Michael Davis –conocido por
títulos como
100 Girls (2000)- Shoot´Em
up supone la oportunidad de rendir
un homenaje a las películas de acción
rodadas en Hong-Kong, especialmente títulos
del director John Woo como
A better tomorrow
(1986), The Killer
(1989) o Hard Boiled
(1992).
De esta última película,
rodada por Woo en 1992,
es de donde Davis bebe
directamente para relacionar al personaje
de Smith con el bebé con
el que carga buena parte de la película.
En Hard Boiled,
es Chow Yun-Fat quien tiene
que cargar con un despierto infante, en
medio de la acción. En Shoot´Em
up le toca el turno a Clive
Owen de ejercer de padre adoptivo
y circunstancial.
Otra de las influencias de la película
son los cortos rodados en el 2005 por la
empresa BMW, los cuales contaron con directores
como John Woo y Guy
Ritchie, entre otros realizadores.
Owen fue el protagonista
de los ocho episodios rodados en su papel
de conductor y soluciona-problema. Es más,
Smith roba un BMW serie
6 para tratar de escapar de sus perseguidores.
Junto a él, la atractiva Monica
Belluci, capaz de dar la réplica
a Owen hasta en la más
arriesgada de las situaciones. El encuentro
afectivo de ambos, salpicados por los cuerpos
que caen, víctima de las balas de
Smith, también es un claro
homenaje al cine rodado en la ex-colonia
británica.
Por último destacar el trabajo del
siempre resolutivo Paul Giamatti,
en un papel muy alejado de sus interpretaciones
en películas como The
Illusionist (Neil Burger, 2006) o La
joven de agua (M. Night Shyamalan, 2006),
pero que permite al actor dar rienda suelta
a grandes dosis de humor negro o cierta
megalomanía interpretativa.
Lo mejor es que la película es clara
y directa en sus intenciones; es decir,
entretener y someternos a una descarga continua
de adrenalina, desde los primeros planos.
Y eso se agradece, sobre todo cuando lo
que se pretende es disfrutar de un rato
entretenido y con algún que otro
sobresalto. |