La película más esperada del año no defrauda, al contrario, entusiasma. El mejor reparto del año lo borda y uno de los mejores directores del panorama actual da el do de pecho en esta monstruosa película, quizás no perfecta (¿excesiva duración), pero sin duda apabullante.
Es probable que incluso a los que no les haya gustado la cinta puedan coincidir conmigo en esto: Dark Knight es el film de superhéroes más complejo jamás rodado. Quizás esto no sea decir mucho para el cinéfilo habitual, pero a lo largo de las últimas décadas hemos visto películas de superhéroes adultas y competentes, algunas de ellas incomprendidas por el gran público y la crítica (Hulk de Ang Lee) y otras aplaudidas por todos (Superman de Reeve, Batman de Tim Burton o los X-men de Singer).
La cuestión es que Dark Knight da un paso más allá que cualquiera de esos films. Nolan disecciona a Batman, al Joker y a Harvey Dent con la misma precisión de cirujano que hizo con el personaje de Guy Pierce en Memento (2000) o con los atormentados antagonistas de Insomnio (2002). Un trabajo ejemplar el del director Inglés, que profundiza en la psique de Batman a través de su lado opuesto, El Joker, mientras que Harvey Dent se muestra como la luz y la oscuridad que une simbólicamente a ambos.
Un desarrollo complejo y con varias lecturas, mucho más allá de la lucha del bien contra el mal que se suelen dar en este tipo de films. Si a esta película le amputasemos las escenas de acción, seguiría siendo un estimulante duelo psicológico de personajes, un film repleto de matices y de, como tiene que ser, preguntas sin respuesta.
Pero Dark Knight es más. Es cine de mafias y película de acción, y qué escenas de acción, señores. Hace poco leí una crítica negativa que decía que la película era un clímax constante y que las escenas resultaban demasiado frenéticas. Y tenía parte de razón, pero es que el verdadero clímax es tan apasionante como cualquiera de los otros clímax, desde la excelente primera secuencia en el banco hasta la alucinante persecución de la furgoneta de Harvey Dent. La única escena que podría sobrar (aparte de la conversación final entre Gordon y su hijo, que sí que sobra) es la del traslado de Dos caras en el coche de Gordon tras salir del Hospital, una secuencia algo confusa aunque bien resuelta, y con una toma antológica del Joker saliendo del Hospital vestido de enfermera.
Otro de los méritos de la película es que transmite al espectador la misma sensación de angustia e impotencia que siente la ciudad y sus protagonistas ante el caos y la destrucción liderada por el Joker, en un ejercicio de montaje brillante y espectacular a partes iguales.
Llegados a este punto es el momento de hablar de Heath Ledger. Me gustó mucho en Brokeback Mountain (Ang Lee, 2005), pero desde luego admito que no era uno de mis actores favoritos. Después de ver su interpretación del Joker, tengo que decir que le echaré de menos, que quizás todos le echemos de menos. Puede que en muchas tomas saque la lengua y que ese tic no siempre consiga el efecto deseado, pero su trabajo es impresionante, vibrante, todo un salto al vacío; la mejor actuación del año junto a la de Tommy Lee Jones en En el valle de Elah (Paul Haggis, 2007) y la del dúo Day Lewis-Paul Dano en Pozos de ambición (Paul Thomas Anderson, 2007). Este chico debe ser candidato al Oscar por méritos propios. Estoy seguro de que si siguiera con vida, su nominación hubiese resultado menos polémica de lo que al parecer puede llegar a ser. Una polémica absurda, por cierto.
Ensalzar a Ledger como el rey de la función no debe desmerecer la encomiable labor del resto. Bale está de nuevo perfecto en su doble papel, aunque quizás sea el único algo eclipsado por Ledger. Gary Oldman y Eckhart están magníficos, el personaje de Oldman se merecía este protagonismo que en la primera parte no tuvo. Michael Caine es el contrapunto perfecto de Bruce Wayne y Morgan Freeman sale poco, pero rinde a la altura del gran profesional que es.
Para los interesados en buscar algún cómic de Batman relacionado con la película... pues igual que ocurría con su antecesora no hay ninguno en concreto, pero sí que algunos personajes, como Maroni, y la trama de Dos caras, proviene de El largo Halloween, un estupendo cómic del hombre murciélago, y que la interpretación de Ledger está en parte basada en el Joker de Arkham Asylum, la obra maestra de Grant Morrison.
Resumiendo: ¿Hay alguien que aún no la haya visto?
Puntuación: 8 y medio.
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