El
aclamado director de las premiadas Monster's
Ball (2001) y Descubriendo
Nunca Jamás (2004), Marc
Forster, firma esta historia a
medio camino entre el drama y thriller de
tono fantástico en el que propone
un mundo alternativo entre la vida y la
muerte.
Ewan McGregor interpreta
al psiquiatra neoyorquino Sam Foster
en su lucha por evitar el suicidio
anunciado de su paciente Henry Lethern,
interpretado por Ryan Gosling,
lo que no será nada fácil.
Su trabajo comenzará a afectar a
su vida personal y transcenderá al
plano de su subconsciente, de manera que
Sam ya no sabrá distinguir
qué sucede en realidad y que son
imaginaciones o sueños. Naomi
Watts también tiene un papel
clave en el film, como la pareja sentimental
y ex paciente de Foster.
A medida que las pistas forjan el clímax
de la historia, tanto el protagonista como
los espectadores han de lidiar con preguntas
que suscitan ideas sobre la percepción,
la conciencia y el perdón. |