En
el año 1945 la tierra sufre una invasión
extraterrestre por parte de unos organismos
llamados Geniyu. Su poder destructivo
y la elevada cantidad de miembros que componen
sus fuerzas terminan siendo definitorios
en una primera derrota parcial de la raza
humana.
Sin embargo y gracias al desarrollo de
las unidades HWT –enormes robots tripulados
por humanos, creados por la corporación
Shibamura- las fuerzas empiezan a igualarse.
El problema con el que se deben enfrentar
ahora los gobiernos es la falta de personal
cualificado para suplir las bajas que han
sufrido los ejércitos. De ahí
que, tras arduas deliberaciones, se apruebe
una ley que permita reclutar a jóvenes
soldados, con tan solo 16 años.
Gracias a tan polémica ley, los
institutos de han convertido en cuarteles
donde los estudiantes, además de
cumplir con sus obligaciones intelectuales,
reciben instrucción militar y participan,
activamente, en misiones de combate contra
las bestias invasoras.
En este ambiente de guerra total se desarrolla
la vida del escuadrón 5121, cuyos
personajes principales son los protagonistas
de la serie de animación Gunparade
March, presentada por Jonu
Media.
Gunparade March
comenzó siendo un videojuego, comercializado
por Alfa System en el año
2000 para la consola PlayStation
2. El juego tuvo muy buena aceptación
por la acertada mezcla de acción
con grandes robots –Mecha-
con las peripecias de unos protagonistas
en edad de instituto. De ahí al anime,
sólo era cuestión de tiempo.
El anime fue desarrollado por la prestigiosa
JC Staff y se emitió
en Japón durante el año 2003.
Los doce episodios de los que se compone
la serie son una inteligente mezcla de ciencia
ficción, crítica a los oscuros
intereses de las grandes corporaciones,
además de las peripecias estudiantiles
de unos personajes cuya edad media ronda
los 16-17 años.
Gunparade March
tiene tiempo para soltar veladas acusaciones
contra el mercantilismo que mueve cualquier
contienda. La más directa está
centrada en el personaje de Nonomi Higashihara,
una niña tratada genéticamente
por la corporación Shibamura para
poder ensamblar los misiles PBE, únicas
armas capaces de exterminar a los cerebros
Gengyu.
Como muy bien apunta Mary Molina,
responsable del libreto que acompaña
a la presentación de la serie y una
de las mangakas más pioneras dentro
del panorama nacional del manga y el anime,
el punto de partida de Gunparade
March–la invasión de
la Tierra por unas temibles bestias, controlados
por los llamados cerebros- bebe de la obra
de Robert A. Heinlein,
Starship Troopers,
publicada en 1959.
En la controvertida y ácida historia
escrita por Heinlein, unos
insectos gigantes, gobernados por unos insectos-cerebro,
invaden la Tierra. Y como ocurre en Gun
Parade March, la última línea
de defensa son los jóvenes en edad
estudiantil.
Gunparade March
también bebe, en lo que se refiere
al diseño de las unidades HTW, de
la no menos mítica serie
Neon Genesis Evangelion y de algunos
de los diseños de Shirow
Masumune, responsable de
Ghost in the Shell.
Junto a los impresionantes HWT y los feroces
combates cuerpo a cuerpo con las bestias,
Gunparade March
es una divertida y acertada comedia de enredo
juvenil, aunque muy mediatizadas por un
entorno en el que tu compañero de
pupitre puede morir en cualquier momento.
Buena parte de las relaciones humanas entre
los protagonistas están condicionadas
por el tira y afloja emocional de la pareja
Mai Shibamura, la última
y recia piloto que se incorpora al escuadrón
5121, y Atsushi Hayami, apodado
“alma de cántaro” por
su carácter indeciso en lo tocante
a las relaciones humanas, aunque un fiel
compañero en el combate. Ambos, distintos
en muchas cosas, estarán obligados
a entenderse al ser elegidos para pilotar
la unidad HTW doble.
A su alrededor pivotarán el resto
de los personajes, entre los deseos y los
anhelos de unos jóvenes que deben
vivir en un ambiente que les deja poco margen
para ser ellos mismos.
Divertida, ocurrente, dramática
e intensa, Gunparade
March es una serie que no para de
evolucionar durante sus 12 capítulos,
sin por ello, perder de vista el escenario
en el que se mueve.
La realidad es que uno se queda con un
cierto sabor agridulce, después de
haberla disfrutado, pero tal sentimiento
no desmerece, de ninguna manera, la calidad
de una serie como Gunparade
March.
Otro atractivo es la cuidada presentación
de la edición presentada por Jonu
Media. En ella, además de
los tres DVD, colocados en un estuche que
se despliega –tal y como sucede en
el estuche de Get
Backers- podemos encontrar un libreto
que nos cuenta la génesis del proyecto
y la historia de los Mecha, además
de un póster y un juego de seis postales
con los personajes de la serie. |