Desde
hace más de ocho siglos, se libra
una cruenta y sangrienta guerra entre dos
antagónicas razas de seres nocturnos,
los vampiros y los licántropos.
Según cuenta la leyenda, la guerra
comenzó con dos hermanos, los hijos
inmortales de Alexander Corvinus.
Markus se convirtió en líder
de los vampiros, mientras que William
se transformó en el primer y más
poderoso licántropo.
Tras un sangriento reguero de sangre William
fue, finalmente, atrapado y confinado por
los líderes del clan vampiro, Víktor,
Amelia y su propio hermano Markus.
Ocho siglo después, Selene,
una soldado leal al clan de los vampiros,
despiadada y letal, conocerá a Michael
Corvin, el descendiente de Alexander
Corvinus y toda su vida dará
un giro total al descubrir la verdad que
se escondía tras su líder
y mentor Víktor.
Decidida a defender a Michael,
un ser híbrido, parte humano, parte
vampiro y parte licántropo, Selene
terminará por enfrentarse a su mentor,
sellando su destino como una fugitiva y
enfrentada a ambas razas.
Underworld
Evolution, secuela de Underworld,
estrenada en el año 2003, y ambas
dirigidas por Len Wiseman,
arranca en el siglo XIII, justo cuando las
tropas lideradas por Víktor
y Amelia están a punto de
apresar a la bestia sedienta de sangre en
la que se ha convertido William Corvinus.
Después, la acción se traslada
a los principales sucesos de la primera
de las películas, para situarnos
en el presente, pocas horas después
de la muerte de Víktor,
a manos de Selene, y de la traición
de Kraven, principal detonante
de todos los sucesos narrados en Underworld.
En el presente, Selene y Michael
son dos fugitivos que tratan de escapar
de las represalias de aquellos a los que
ha servido Selene, a la vez que
buscan respuestas sobre la esencia de Michael,
un ser que simboliza lo mejor de ambos mundos
y que tanto había anhelado Lucian,
anterior líder licántropo.
Con lo que no contaba Selene es que, tras
la muerte de Víktor y Amelia
–ésta a manos de las huestes
de Lucian- Markus, el
último líder de los vampiros
regresaría para clamar venganza y,
de paso, buscar a su hermano William.
Selene no lo sabe, pero su historia
está terriblemente unida al destino
de ambos hermanos y, poco a poco, la narración
nos irá transportando al pasado de
la guerrera vampira, colocando en su lugar
las piezas del puzzle.
Mientras tanto, el progenitor de los Corvinus,
a la sombra de los desmanes de sus hijos,
ejercerá de “gran hermano”
de la pareja de fugados, queriendo paliar
todo el mal que sus vástagos han
causado en el mundo de los humanos.
Con todos los personajes en el lugar que
les corresponde, sólo queda esperar
un enfrentamiento que, como era de esperar,
no tardará en llegar.
Underworld Evolution
continúa allí donde la primera
de las películas nos dejó,
llevándonos hasta el interior de
una contienda que dura ya demasiados años.
La actriz británica Kate
Beckinsale repite en su papel de
Selene, la dura y despiadada cazadora
de licántropos, ahora empeñada
en encontrar un futuro al lado de Michael.
Para ella, Michael –interpretado
por el actor Scott Speedman-
supone una esperanza para sobrevivir tras
ver cómo todo en lo que creía
se basaba en una tremenda mentira.
La actriz demuestra, una vez más,
su magnífica adaptación a
los rigores de un cine de acción
tremendamente físico –heredero
directo de Matrix-
y, además, sus capacidades en el
manejo de las armas de fuego y en la lucha
“cuerpo a cuerpo”.
Speedman logra que su
personaje evolucione y gane en presencia
en la narración, además de
demostrar que también sabe adaptarse
a los rigores de este tipo de producciones.
Junto a ellos veremos a sir Derek
Jacobi -reputado actor recordado
por la serie televisiva Yo
Claudio (Herbert Wise, 1976), o por
ejercer de narrador en Enrique
V (1989), debut cinematográfico
de Kenneth Branagh- en
el papel de Alexander Corvinus,
el padre de aquellos que comenzaron el enfrentamiento
entre las razas de vampiros y licántropos.
El reparto se completa con el actor Tony
Curran, como Markus Corvinus,
y Brian Steele en el papel
de William. Billy Nighy
y Zita Görög
repiten como Víktor
y Amelia en la secuencia que se
desarrolla al principio de la película
–en el año 1202 después
de Cristo-.
Acción trepidante con algunos momentos
para relajarse son los elementos de esta
entretenida secuela que deja la puerta abierta
a la tercera y última película
de la saga, cuyo estreno está previsto
para el año 2009. Veremos entonces
cuál es el desenlace de una guerra
que comenzó en el albor de los tiempos.
Agradezco a Filmax las facilidades
y el material aportado para la redacción
de esta reseña. |