Cuando
Frank Miller se sentó
a dibujar la serie limitada de 300,
en su cabeza todavía permanecían
vivas las imágenes de la película
The 300 spartans,
dirigida por Rudolph Maté
en 1961. Dicha producción impactó
terriblemente a un joven Miller,
el cual guardó aquella historia de
épica y valentía en un rincón
de su mente a la espera de poder dar su
visión cuando tuviera la oportunidad.
La oportunidad le llegó, siendo
ya un reconocido dibujante y guionista gráfico,
a finales de los años noventa, para
la editorial Dark Horse.
Cierto es que Miller comenzó
su labor de documentación años
antes, queriendo ser lo más preciso
posible sobre los sucesos acaecidos en la
batalla de la Termópilas, pero sin
perder el recuerdo de la épica que
desprendía la película de
Maté. De ahí
que, durante dicho período de estudio
y recopilación de datos, algunos
sucesos históricos quedaran eclipsados
por otros elementos que resaltaban el carácter
indómito de Leónidas y sus
hombres.
Tras el éxito cosechado por la serie
limitada, publicada entre los meses de mayo
y septiembre de 1998, y su posterior recopilación
en formato apaisado -mucho más idónea
para resaltar el trabajo casi pictórico
de Miller y Lynn
Varley- era sólo cuestión
de tiempo y de la disponibilidad de medios
técnicos que la obra de Miller
se convirtiera en una película, regresando
a las mismas pantallas en las que Miller
disfrutara viendo The
300 spartans.
Al final, y de la mano de Warner
Bros Pictures, 300
se convirtió en una película
de acción real, según un guión
de Kurt Johnstand y Michael
B. Gordon, quienes tomaron como
punto de partida, la novela gráfica
de Miller y Varley.
Miller figura, también,
como productor ejecutivo de la cinta, además
de ser considerado por el propio director,
Zack Snyder, un consultor
de excepción para lograr que el espíritu
de la obra gráfica no se desvirtuara
lo más mínimo al llegar a
la pantalla.
Tras una larga producción, tanto
en el apartado del casting –cuyos
integrantes debieron soportar un intenso
y agotador periodo de entrenamiento- como
en la parte técnica, queriendo reproducir
con la mayor fidelidad posible no sólo
las viñetas de Miller
sino el cromatismo logrado por Lynn
Varley en toda la obra, 300
fue presentada en el festival de cine de
Berlín del presente año 2007,
para luego ser estrenada en todo el mundo
a partir del mes de marzo.
Son muchos los calificativos que se le
pueden adjudicar a una producción
como 300,
pero, sin duda, la de aventura épica
y espectacular resume muy bien el espíritu
que el director Zack Snyder logró
teñir a toda la narración.
Aún así, y como muy bien
comenta el Doctor Víctor
Davis Hanson en la introducción
del libro 300. El
libro de la película (publicado
en España por Norma Editorial):
"Los más puristas deben
recordar que 300
busca llevar un cómic a la pantalla,
no a Herodoto. Así
a pesar de la necesidad de seguir las
convenciones de la trama y los dibujos
de Frank Miller –cada
fragmento es tan oficial como los protocolos
del teatro clásico ateniense o
el Kabuki japonés-, la historia
principal del nuestros historiadores clásicos
griegos sigue allí.
Si los críticos creen que
300 reduce y simplifica el sentido de
las Termópilas a “libertad
contra tiranía” tendrían
que releer atentamente las versiones antiguas
y entonces culpar a Herodoto,
Plutarco y Diodoro,
quien hace mucho tiempo se jactaba de
que la libertad griega estaba enfrentada
a la autocracia persa; hombres libres
de un rango superior muriendo por su libertad
contra enemigos esclavizados a quienes
azotaban para que esclavizaran a más
gente."
No entraré en estériles
valoraciones, surgidas tras el estreno de
la película, las cuales trataban
de buscar un enfrentamiento entre culturas
que en ningún momento estaba presente
en la mente de Miller cuando dibujó
su obra. Para el autor gráfico, al
igual que para el resto del equipo responsable
de la película, su interés
era resaltar la valentía y el sacrificio
de un grupo de hombres que se posicionaron
frente a un enemigo muy superior, queriendo
defender su modo de vida y aquello en lo
que creían.
Quien mejor ha descrito la realidad que
se esconde tras la gesta de Leónidas
y sus hombres, saltando por encima de quienes
sólo creen en crear conflictos artificiales,
ha sido el escritor, periodista y académico
Arturo Pérez Reverte
en su blog particular, coincidiendo con
el estreno de la película en los
cines.
"A ver si lo resumo bien: eran
de los nuestros. Y claro que eran héroes.
Da igual que los historiadores magnificaran
sus hazañas, o que los enemigos
fuesen de una u otra manera. Lo indiscutible
es que, con su sacrificio, salvaron una
idea de sociedad y del mundo, opuesta
a cualquier poder ajeno a la solidaridad
o la razón. Al morir de pie, espada
en mano, hicieron posible que, aún
después de incendiada Atenas, en
Salamina, Platea y Micala sobreviviera
Grecia, sus instituciones, sus filósofos,
sus ideas y la palabra democracia.
Con el tiempo, Leónidas y
los suyos hicieron posible Europa, la
Enciclopedia, la Revolución Francesa,
los parlamentos occidentales, que mi hija
salga a la calle sin velo y sin que le
amputen el clítoris, que yo pueda
escribir sin que me encarcelen o quemen,
que ningún rey, sátrapa,
tirano, imán dictador, obispo o
papa decida –al menos en teoría,
que ya es algo- qué debo hacer
con mi pensamiento y con mi vida. Por
eso opino que, en ese aspecto, aquellos
trescientos hombres nos hicieron libres.
Eran de los nuestros."
Al final, la película se ha convertido
en uno de los grandes sucesos mediáticos
del presente año, demostrando la
validez tanto de la novela gráfica
de Miller y Varley
como el trabajo del director Zack
Snyder y del resto del equipo que
logró reproducir, en la gran pantalla,
la epopeya de aquellos trescientos espartanos
que lucharon para otorgarnos un mundo mucho
más igualitario y libre de cierto
grado de tiranía.
No es de extrañar que Warner
Bros haya decidido presentar la
versión en DVD de una película
tan celebrada como lo es 300
en una amplia variedad de opciones, pensadas
para satisfacer al público más
exigente.
En total, la versión en DVD se
ofrece en cuatro versiones distintas, más
una quinta que sólo se puede encontrar
en los establecimientos de la cadena Fnac
que están distribuidos a lo largo
de la geografía española –y
en su versión digital-. |