En
el marco del Festival Internacional de Cine
de Sitges, Guillermo del Toro
ofreció el domingo 5 de diciembre
a las 10 de la mañana, con las localidades
agotadas, una lección magistral “magistralmente”
dada (valga la redundancia). Con su cercanía
al público asistente demostró
su calidad como persona, y con sus palabras,
su buenhacer como cineasta y su capacidad
como orador. La atención a las anécdotas
y respuestas a las múltiples preguntas
de la audiencia no decayeron en ningún
momento. Él por su parte ni bebió
agua ni se sentó, mientras a su espalda
corría el metraje de la versión
del director de Hellboy,
un total de 132 minutos. Además,
antes de comenzar y sobre todo al terminar
su ponencia, hubo tiempo para autógrafos
personalizados, fotos y unas palabras con
quien no nos cabe duda que pasará
a la historia del cine fantástico.
Sobre Sitges, comentó que "es
el único festival en el que no me
confunden con Michael Moore
o Peter Jackson".
En el encuentro catalán conoció
a Santiago Segura en el
año 1993, quien ahora es uno de sus
mejores amigos: "cuando coincidimos
nos damos algunas indulgencias freakies",
reconoció.
Otra curiosidad, a la que culpa en gran
medida del escaso éxito en taquilla
de Hellboy
es el significado del nombre del personaje
en Estados Unidos. Según Del Toro,
para los norteamericanos es como si dijeras
"vamos a ver Coñoboy",
y a pesar de la clasificación para
mayores de 13 años los padres no
dejaban a sus hijos más pequeños
ir a ver la película. Incluso muchos
cines la proyectaban cambiando el título
por Helloboy. Esta teoría
se demuestra con los resultados que ha tenido,
sin embargo, la venta de su película
en DVD: de 4 millones distribuidos, 3'5
ya han sido vendidos.
También explicó las dificultades
que tuvo para vender el proyecto a los productores.
Así por ejemplo, en las reuniones
que mantuvo surgían preguntas como
"¿tendrá un hellmóvil?".
[risas en la sala]
Su largometraje sufrió también
importantes recortes de producción,
terminando con un "presupuesto
que no llega a la tercera parte de lo que
costó Van
Helsing", aclaró.
En lo que se refiere al creador del personaje
Hellboy, afirmó: "el
mejor piropo que me han hecho fue cuando
Mike (Mignola) me dijo:
si hubiera sabido cómo ibas a estructurar
el guión, te hubiera permitido organizar
la mitología desde el principio".
"Hay muchos momentos mignolianos
en Hellboy, pero es imposible iluminar como
Mignola durante dos horas,
la gente acabaría pensando que Se7en
es una comedia. La adaptación consiste
precisamente en reconocer donde empieza
la tercera dimensión".
Según explicó, Mike
Mignola tiene una curiosa conexión
con Lovecraft, y es que
también odia el marisco: "si
te ve comerte una langosta se pone verde".
Largo y tendido habló sobre el uso
de las técnicas infográficas
en el cine. Del Toro se mostró "a
favor si se utilizan de forma racional,
cuando no se puede hacer de otra manera",
modo de actuar que el denomina "modelo
Peter Jackson".
Asimismo, recordó sus inicios con
Cronos (1993),
película que logró 27 premios
-entre ellos el Cuervo de Plata de Bruselas,
mejor guión en Sitges, mejor dirección
en el Fantafestival y el reconocimiento
del público en Fantasporto- y sin
embargo le dejó con una deuda personal
de un cuarto de millón de dólares.
Ya en 1997 dirigía Mimic,
con la que no ganó ningún
galardón "pero si acceso a mucha
mas pasta en los presupuestos, lo que que
le permitió hacer mis proyectos futuros
(como El
espinazo del diablo) y tener alguna
valía en el mercado Internacional".
En Cronos
aparecía en el papel de ángel
de la guarda Ron Perlman,
su actor fetiche y amigo, quien se enteró
de que la película se iba a rodar
en español tres días antes
del rodaje.
Como películas favoritas citó
Blade runner
(Ridley Scott, 1982), Mad
Max (George Miller, 1979), El
fantasma del paraíso (Brian
de Palma, 1974), Brazil
(Terry Gilliam, 1985), Los
olvidados (Luis Buñuel, 1950)
y Los demonios
(Ken Russell, 1971).
Proyectos:
El director de cine mexicano confirmó
a los asistentes que sigue con su proyecto
de llevar al cine En
las montañas de la locura
para Dreamworks. Hace tres meses terminó
la sexta versión del guión
que adapta uno de los pocos relatos largos
de H.
P. Lovecraft y su objetivo es aproximarse
lo más posible al espíritu
del escritor, como ningún cineasta
ha hecho hasta ahora a pesar de los numerosos
intentos que encontramos en películas
de Lucio Fulci, Sam
Raimi, Stuart Gordon
o Roger Corman, entre otros.
También aseguró que
Perlman se encontrará en
el reparto aunque no como protagonista.
Sin embargo, habrá que esperar unos
años para valorar la interpretación
de los mitos de Cthulhu de Del
Toro porque en estos momentos,
además de la secuela de Hellboy,
trabaja en El laberinto
del fauno. Esta película estará
ambientada en la posguerra española,
tema que le apasiona –como ya demostró
en El
espinazo del diablo-. “Fanático
de los ilustradores de cuentos de hadas
como Arthur Rackham o Kay
Nielsen”, según
sus propias palabras, su nueva incursión
en el horror irá en esta línea.
Así, en 2006 nos presentará
la historia de una niña que entra
en contacto con algunos seres no demasiado
amables del universo feérico, esto
es del reino de las hadas y los elfos. El
rodaje comenzará posiblemente a finales
de la próxima primavera y el casting
está abierto, si bien ya se conoce
la participación del catalán
Sergi López (Sólo
mía, 2001) en el reparto.
Pero su inseparable “moleskine”
guarda celosamente más bocetos e
ideas para interesantísimos trabajos
que poco a poco van materializándose.
Es el caso de versiones cinematográficas
de cómics como Domu
(Pesadillas),
de Katsuhiro Otomo, o The
Coffin, cuyo guión tendrá
listo en febrero. Aún no hay fecha
para estas producciones, aunque con Guillermo
del Toro tenemos la certeza de
que todo llegará.
Cuestionado por si le interesan los remakes,
expuso que durante un tiempo estuvo involucrado
en versionar La
mujer y el monstruo (Jack Arnold,
1954). Según su opinión, "hay
que hacer remakes de películas que
se puedan mejorar, y normalmente se pueden
hacer con más presupuesto, pero no
mejores". Eso sí, aseguró
estar muy interesado en adaptar Frankenstein,
siguiendo las líneas existencialistas
de la novela.
Finalmente afirmó tajante: "la
venganza del freaky es ganarse el Oscar"
y explicó la satisfacción
que fue ver ganar el premio a Peter
Jackson por El
señor de los anillos: El retorno
del rey (2003), a pesar de tener
en su filmografía Braindead
(1992). |